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3042 Words
Sin previo aviso mis piernas fallaron y volví a desmayarme mis ojos se cerraron y lo último que vi fue a mi amiga Mar. Más tarde estaba en una sala de observación. Las cosas se habían complicado. Mire a los lados, Mar estaba en un sillón, cuando me vio despierta ella se lanzó encima de mí, diciendo palabras que no podía escuchar, en realidad no escuchaba nada, solo un fuerte pitido en mi oído.  Veía como mi amiga saltaba de la alegría por haberme despertado y yo hasta solté una sonrisa, pero no tenía tantas fuerzas. Mire bien alrededor de la camilla. Un lugar completamente aseado, lo único que había era la camilla un sillón y la puerta. Tenía tubos mágicos por todas partes. Mi cuerpo estaba completamente inmóvil. Mis piernas y brazos vendados y un dolor en mi entrepierna que era posterior. Encima de mí tenía un par de colchonetas para el dolor en mi rostro. Ya estaba tratada completamente y por lo que podía ver la mayoría de mis heridas externas, quien sabe si encontrarían heridas internas. Después intente mover las manos, pero no pude estaban muy pesadas, como si cada una de ellas fuera una tonelada. Me gano el cansancio quería dormir otra vez. Creo que fue la última vez que dormí por ese día. Cuando volví a despertar los doctores estaban en la sala, uno de ellos alto y con el cabello rojo. Inmediatamente fue a ver como estaba. El me trato con delicadeza y me quito los tubos mágicos con los que pasaban oxígeno. —¿Estas mejor? —Pregunto él. Yo afirme con la cabeza. Aunque ya podía hablar. —Lenya tengo que decirte algo. —El doctor uso un tono de voz algo serio—  sé que va a ser duro para ti, pero tienes que ser fuerte en la vida. Después del incidente que paso, ya no vas a poder quedar embarazada. Ni tener relaciones sexuales. Ni caminar por un tiempo. La voz del doctor percutió en mi cabeza, que estaba pasando, era broma de verdad, solo era una broma de mal gusto que hacen los doctores como si no tuvieran nada que hacer. No podía ser cierto el guardia solo me golpeo en la cabeza después de eso no recuerdo nada. —No puede ser. —Dije con mi voz más quebradiza. —Entiendo cómo te sientes pero creo que ahora debes estar sola para que descanses más y puedas pensar las cosas con calma. Enseguida cuando dijo esas palabras se levantó de la silla que estaba a un lado mío y salió de la habitación con las enfermeras. Mi mente entro en un colapso mental. No pudo procesar más información, lo único que podía hacer era en pensar en el color n***o, por momentos se me venían a la mente los ojos de aquel guardia, me parecían el infierno, además me hacía sentir insegura. Dos días después del incidente estaba lista para ir a casa, mar fue a verme los dos días seguidos, cosa que no esperaba, me llevaba almuerzo cosas que hacia ella que era mucho mejor que la comida que daban en el hospital. Las cosas se había puesto un poco mejor, pude pensar con más claridad y podía ponerme en las misma condiciones que antes. Pero con una amargo recuerdo, mar cuando vio que podía caminar con algo de esfuerzo se alegró mucho, aunque después de hacerlo me quedaban dolores intensos de piernas. Según el diagnóstico del médico y los escáneres mágicos con lacrimas, el guardia había abusado de mí, pero cuando lo hizo también segrego algo de su contenido en mí, como no había tenido una primera vez, mi cuerpo sangraba y como él lo había hecho de aquella manera tan brusca rompió una parte de mí. El doctor también explico que las piernas eran producto de una caída, y haciendo memoria después de que el me dio el golpe en la cabeza sentía que caí por las escaleras. Mar por suerte no le había pasado nada, para ella fue solo otra redada normal pero para mí, había sido el peor momento de mi vida. Cuando me dieron de alta del hospital, mar con una sonrisa me llevo  hasta la casa en una silla de ruedas, con la que iba a pasar los próximos meses. Tan siquiera cuatro como había indicado el doctor. los últimos cuatro meses en este infierno, consideraba que las cosas no podían seguir así. E iba a salir de esta dictadura así me costara la vida, al salir del hospital estaba decidida, ya mi cuerpo estaba convencido, era la libertad o la muerte. Mar me llevo a la casa sin retrasos, ella había ordenado toda la casa, estaba limpia cosa que debía agradecerle más. Ahora ella había pasado la barrera de amiga, se había convertido en la hermana que nunca tuve.  Me pregunto si a mis padres les habrán informado que estuve ingresada en el hospital. Pero seguramente con el trabajo no tuvieron tiempo para venir. Este gobierno me había quitado todo, mi pureza felicidad y mi familia. Hasta cierto punto me quede convencida de que el sol que salía por las montañas, estaba siempre colmado de malos presagios y pesares, hasta que llegaba la luna que me daba tranquilidad, o eso creo yo, después de todo comprobé que las cosas siempre van mal, y que pueden pasar a peor buscando la libertad, que al día de hoy no tengo. Mis ojos estaban cansados de ver aquel escenario tan infame e hipócrita, ni siquiera la magia me había ayudado a defenderme así que no contaba con nada que pudiera mantenerme a salvo, por fin probé  a lo que los humanos llaman, pánico. Mar enseguida fue a prepárame comida, cosa que no me molestaba aunque llegue a pensar que me estaba cebando. La puerta de la casa estaba igual que la última vez, el piso rechinaba y los muebles estaban desempolvados. La casa estaba perfecta. Yo intente pararme de la silla para ver si daba dos pasos con mis piernas, Me costó demasiado mantener el equilibrio y me dolía mucho el mantenerme firme. Mar me vio levantándome y casi pego un grito. Se fue rápidamente a sentarme de nuevo en la silla. —Que haces estás loca. El doctor dijo que todavía no. —Solo quería caminar —Pues vas a tener que esperar es por tu bien. —Mar quiero irme de aquí. —¿A dónde quieres ir? —A la libertad —Eso donde queda. —En cualquier lugar que no sea este. Vámonos. —No podemos Lenya todo esta acá. Nuestras familias, nuestras vidas todo. —Pero comencemos una nueva vida afuera de las fronteras de la confederación. —No podemos Lenya entiéndelo. Solo estas estresada por lo del incidente después de eso se te va a pasar te lo aseguro. La chica me hablo con tanta sinceridad que me deje convencer, pero más tarde bajaría a el sótano a buscar la dirección de la cuidad de la libertad, no quería estar en esa tierra ni un segundo más, me parecía repugnante. Hasta las hojas de los árboles plantados en esa tierra me parecían repugnantes. El pensar que respiraba el mismo aire que esos guardias, me daba un dolor en el estómago que no podía describir, pero mi meta aún no estaba muerta, ahora más que nunca quería ver con mis propios ojos a la ciudad de la libertas que tanto mencionaba Merlín en sus crónicas.               Capítulo 8 Uno de mis martirios que me tenían pensativa era la cura. Me tocaba en menos de tres meses, el tiempo me estaba diciendo que se encontraba en números rojos. Lo que me quedaba era una solución rápida, conocer a esos amigos de Mar que podían pasar el puente sin necesidad de algún guardia. Corriendo con algo de suerte llegaría a la frontera de la confederación y saldría de esta tierra maldita. —¿Mar cuando es la próxima fiesta en la disco? —No lo sé, tengo que volver a estar en línea. —Su cara estaba roja, mar me estaba viendo con la certeza de que quería saber algo— quiero divertirme un poco, después de esto. No sonaba convincente, tal vez era mi voz estaba tan quebradiza y ronca que no se me escucho bien. Pensé que iba a pensar otra cosa. —Pues creo que debes mejorarte primero. Espere que Mar se fuera de la casa, no es que quisiera que se fuera, pero debía concentrarme en algunas cosas, como en descifrar la ubicación de la ciudad de la libertad. Me quedaba más que claro ahora solo me faltaba seguir adelante con el plan. Cosa que iba a ser difícil en mi estado. Mar se fue al cabo de las siete de la noche, y después que recibí su mensaje por la lacrimas de comunicación empecé a traducir el texto.  Baje al sótano, cuando estaba en la puerta de la escalera sentí frio. Mis recuerdos de ese día volvían a mi mente. Pero con toda la fuerza del mundo, empuje la gran puerta de madera y baje. El interior estaba oscuro, las cosas estaban regadas por todos los lugares, Mar no había entrado aquí después del incidente. La silla de ruedas no me permitía bajar con facilidad así que tuve que baje con toda la paciencia del mundo. Tratando de no caer, el olor a sangre era demasiado fuerte. Busque por todas partes el interruptor de la luz. Cuando la encendí lo primero que vi, fue la mesa, resaltaba por ser la única cosa que estaba en pie. Las sillas estaban patas arribas y el pequeño traga luz estaba partido, algunas botellas que mama había almacenado allí hace muchos años, también estaban quebradas sus estalas de vidrios esparcidas por el piso, cada vez que la rueda de la silla giraba un vidrio se quebraba debajo mío. Fui directamente a la ranura y saque la tabla que sostenía los libros. Después todos los libros cayeron al piso. Yo los fui recogiendo uno a uno hasta llevarlos todos en la silla. El más pesado fue el que robe de la biblioteca, las crónicas de los viajes de Merlín. Subí las escaleras, y fui directamente a la mi cuarto, Mar había cerrado las puertas perfectamente y dos veces había revisado el patio trasero. Me sentía segura pero aun en mi mente estaban aquellos recuerdos de la redada, me hacían sentir miedo en ocasiones. Me acosté en la cama poniendo los libros a un lado mío. Me eche la manta encima y empecé a leer. Primero busque el diccionario y después abrí la correa del basto libro de las crónicas, así empecé la noche. El primer verso era un poema, después pase la página, era otro verso. Seguí leyendo unas páginas más, todos eran versos en prosas. El resto del libro era lo mismo. Me frustre, las ganas de encontrar la dirección de aquella hermosa ciudad se estaba yendo con las ganas de vivir. Para no apagarme tome el otro libro, aquel que me había dado Héctor. Entonces lo agarre entre mis manos, vi su portada y me pareció algo viejo. Abrí las primeras páginas. Una contraportada era lo primero que se podía ver. En ella estaba una flor muy extraña dibujada sobre el papel. La flor era extraña nunca antes había visto tal, era una flor la cual se extendía del tallo de una planta (que tampoco conocía) pasaba su flor por encima del tallo, tenía una mancha en el centro de la flor, su hoja era delicada como si fuera seda y en ella se hacían pliegues, alguna flor exótica traída de países calientes. La flor estaba en medio de un tronco podrido, varios troncos podridos, su olor debía ser magnifico. Generalmente estas flores nunca se podrían ver en la confederación, como son exportadas, y el país cerró sus fronteras,  después de esa página había otro dibujo. En este estaba dibujado un dragón de siete cuernos. Con colmillos gigantescos brotaba de su boca saliva, —Yo estaba confundida— el dragón era gigantesco infundía miedo, era como si naciera del infierno. Ahora yo dudaba porque en un libro titulado Que es el amor. Aparecía un dibujo de un dragón. Que era estas cosas de las que hablaban las páginas de aquel libro. Pase la página, y encontré palabras, ya no eran dibujos.   “El amor no tiene forma, es como el agua, se puede en encontrar en varios estados naturales, como lo es  sólido, gaseosa y en liquida”   Las primeras palabras del libro eran una cita, no una referencia, las cosas estaban mejorando y aunque las palabras me brotaban de la boca para descubrir aquel significado de las cosas, pero me mantuve leyendo con detenimiento, pensando en las referencias.  Con que comparaba el autor a esta frase, tal vez que el amor nacía de la nada, o que las palabras se podían transformar en amor, tal vez relataba que el amor eran tres cosas, pero que eran esas tres cosas, no podía solo permitirme quedar con aquellas preguntas debía indagar más. Pensé en Héctor, no sé por qué tan de repente pensé en el. Pero me recordaba que el libro me lo había dado él. Tal vez él era una de esas tres cosas que complementan al amor. No pude evitar sacar una sonrisa, era lo primero que me hacía sacar una sonrisa en mucho tiempo.  Pero que tenía que ver conmigo, además no le podía ir a ver, porque los guardias sospecharían, el plazo para leer los libros no habían terminado apenas habían pasado cinco días. Aun restaban diez. Pase la página, ahora venía una página en blanco. No paraba de sentir cosas en el estómago el libro había despertado mi curiosidad. Me divertía aunque no fuera una comedia, y me reconfortaba como si el frio que estaba en la habitación desapareciera cuando destapaba la tapa de cuero llamada portada del libro. Pase la siguiente página ahora sí que me quedaban cosas por aprender, la siguiente página estaba repleta de palabras. La soledad se vuelve nada al encontrar aquella alma gemela con la que congenias, pero el amor es caos disfrazado de dulce aventura, cuando el amor es tan fuerte por aquella persona que quieres recordar o que quieres amar, ni el hechizo más poderoso puede separar los lazos que los une. Las consecuencias de sentir amor solo son la devastación del alma, dejas de comer, dejas de hacer el resto de actividades que hacías antes, las manos te sudan el cuerpo te tiembla, siempre sufres de ansiedad, quieres ver a aquella persona todos los días de la vida, y es muy necesario para ti, cuando estas lejos de él, sin importar la distancia lo sientes cerca y lo piensas de la noche a la mañana. Buscas excusas para estar a su lado, para estar con él en las buena y no tan buenas, buscas una forma de hacerle sonreír, para que sepa que estas con él. Que le apoyas y que puede contar contigo. Las llamas del amor son inconsumibles, nadie puede apagarlas, aunque la historia demuestre lo contrario, la historia está hecha por el amor. Cada paso que daba la humanidad y los magos está relacionado por el amor. Te sacrificas cuando es necesario, sientes necesidad de ver, tocar, abrazar, de sentir cerca a esa persona tan especial que rellena ese hueco que llaman soledad. Que sería el mundo sin amor, solo serían muertos vivientes sin propósito, si el amor es como la magia, la más grande es aquella que siempre se convoca con el corazón.  Es más fuerte un beso que un rayo o que el arma más letal jamás inventada. El sol de los amantes se apaga cuando el corazón del otro deje de latir, porque un mundo sin amor, solo sería un mundo oscuro en el que nadie puede sonreír. Y porque involucrar el amar a la conversación, sabes que si no amas estas perdido, el amar es la cosa más fácil de hacer, pasas por alto cualquier error que tenga esa persona, cualquier maña o vicio, la pasas la rebazas y la superas, amar no es querer a otra persona, sino saber quererla, y por encima de todo poder quererte a ti mismo. La palabra amar es la más difícil de decir, la más fácil de recordar y la más pura para sentir. Amar por cualquier otra cosa se refleja en los ojos de la persona, el brillo de los mismo dice todas las cosas que pueden sentir. Amar es recorrer miles de kilómetros sin cansarse solo por alguien, a la misma vez cuando amas ves al mundo como el patio trasero de la casa, donde  se plantan los árboles para luego recoger aquel fruto frondoso del cual se comerá más tarde. El amor también da, una protección definida, el amor es aquella barrera anti maldad más fuerte que cualquier escudo. La sangre de dos personas que han sido una, se mezcla para formar a un ser nuevo, a eso se le llama amar. Un acto de amor puro, es aquella danza encima de la cama, aquel escenario excitante para ambos, donde los sentimientos se plasman con calor, donde los dos se convierten en uno por momentos y dejan de llamarse humanos, cuando por momentos suben al cielo y al otro bajan al fuego que quema la tierra, es engrandecerse hasta el punto de poder tocar las estrellas y disfrazar las flores venenosas de rosas y las bestias salvajes en pequeños pájaros inofensivos, es una faena que da gusto por momentos efímeros que pasan volando, que dejan al alma seca, y el corazón cansado y contento, donde los huesos están cohibidos por los roces y el violentos movimientos. Sentimientos que se encuentran entrelazados por muecas de felicidad, entonces ahí nace el amor. No decae sino que sube más allá de las nubes y el cielo azul. Cuando la persona puede estar en perfecta armonía con la pureza de la otra alma y cuando están en un momento tan crucial que hasta el tiempo se para, se le llama éxtasis. Solo cuando alguien experimente esto, podrá decir que amado, que sabe que es el amor y que sabe que es bailar al son del alma.  
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