Miranda abrió más sus ojos y negó, si tenía razón era mejor no buscarle tres pies al gato. —Por favor avísame en cuanto llegues ¿si? —Mia asintió y se despidió de nuevo antes de entrar al Taxi. De camino, empezó a sonar su celular, era un mensaje y se lo había mandado Logan. Al parecer estaba preocupado ya que en todo el día no había sabido de ella. —¿Estás bien? —Mia sonrió y le respodio en seguida, que Logan se preocupara por ella la hacía sentir mejor. —Lo estoy, siento mucho no haberte llamado, en todo el día, estuve algo apurada —Le mando el mensaje, teniendo una respuesta casi inmediata. —¿Puedo invitarte a cenar? —Mia sonrió más amplianente, definitivamente no había nadie que le levantara más el ánimo que el. —Me encantaría, pero voy de camino a la casa de mi mamá... hoy el

