Despierto temprano, se que hoy es el día en que la mujer que duerme a mi lado junto a su hija se convertirá en mi esposa. Aunque soy un hombre que aprendió a controlar sus emociones no puedo evitar los nervios que siento. A partir de hoy cambiará mi vida, no me estoy arrepintiendo jamás lo haré a pesar de que llevamos tan solo poco tiempo de novios. De solo pensar que Alisson puede perder a Raine me vuelvo loco. Así que como es de costumbre me levanto mas temprano de lo normal voy a correr durante treinta minutos, vuelvo entreno un poco en el gimnasio al que asisto algunas veces para cambiar de rutina. Para luego ir a la empresa a terminar unos trabajos ya que me llevare a Alisson unos días de luna de miel.
No es hasta que recibo un mensaje de Liam que recuerdo que debo correr para la boda. Subo a mi vehículo y manejo a toda velocidad. En menos de una hora estoy en casa, todos ya se han ido, subo corriendo las escaleras, la habitación es un caos porque la novia se estaba preparando aquí. Todo huele a ella, no puedo evitar respirar profundo para sentir su perfume.
Termino de arreglar mi traje y subo al auto nuevamente para ir al juzgado.
— ¿ Teo Clark ? — Pregunta la joven de mesa de entrada cuando ingreso al edificio. —
— Si soy yo.
— Será mejor que se apresura a entrar. La futura novia esta por tener un colapso.
Carajos, me entretuve tanto en el trabajo que me olvide de que teníamos el primer turno. La joven abre la puerta y veo que todo están tratando de tranquilizar a Alisson.
— Lo siento tanto. Se me hizo tarde. Ven aquí. — Llego al lado de Alisson, tiene sus ojos llorosos. Debe haber pensado que me arrepentí. La abrazo para traerle calma. Todos se alejan para darnos privacidad. —
— Pensé que te habías arrepentido.
Su voz sale temblorosa, su labio inferior tiembla al hablar. La sujeto del rostro y seco sus lágrimas.
— Jamás lo haré Alisson. Te pido disculpas por hacerte esperar. — Dejo un beso en su frente y otro muy suave en sus labios. La pequeña Raine chilla haciéndo reír a todos aquí en la sala. — Vamos para que comencemos.
— Espera. — Bonnie le arregla un poco el maquillaje. —
Tomo la mano de Alisson quien trata de ocultar los sollozos que da. Caminamos hasta donde el juez espera.
— ¿Ya están listo. ?
— Así es. Estamos listos.
— Bien. Comencemos.
El juez comienza a leernos las actas y leyes que se siguen para la hora del casamiento civil. Nos pregunta si estamos de acuerdo a lo que los dos respondemos de forma afirmativa. Le pide a los testigos que firmen que serían Líam y Meghan, para luego hacernos firmar a nosotros.
— Entonces Señor y Señora Clark ya son marido y mujer. Se pueden besar.
Tomo del rostro a Alisson y me pierdo en sus ojos que brillan de alegría. La beso sin querer soltarla ella me abraza sin querer soltarme.
— Felicidades.
Todos se acercan a saludarnos. Salimos fuera del edificio una vez que nos entregan las libretas de matrimonio. Nos tomamos fotos solos, luego con Raine. Con todos los que vinieron acompañarnos.
Alisson no lo sabe pero cuando se fueron con Liam y papá comenzamos a organizar todo para una pequeña celebración. Subimos a los autos para llegar a la mansión donde todos nos esperan.
— ¡¡ Vivan los novios. !!
Gritan todos cuando ingresamos, entre aplausos se van abriendo camino para dejar a la vista la alfombra por donde caminaremos al altar. Donde espera un pastor para casarnos bajo la bendición.
— ¿ Cuando prepararon todo esto ?
— Anoche cuando fueron por el vestido. — Le explico mientras caminamos por la alfombra. —
El pastor comienza la ceremonia que nos hace reír y llorar. No tuvimos tiempo de preparar los votos. Pero pensándolo bien es mejor porque podemos decirnos la verdad.
— Alisson debo confesarte algo. Por más que me empeñaba en hacerte sufrir nunca pude olvidar cuando me atendiste por primer vez. Tu mirada y sonrisa me cautivaron. Pero tu torpeza me hizo enfadar tanto que esa noche no pude dormir de tanto pensar en lo torpe pero en la mujer hermosa que eres. — Todos suspiran ante mis palabras. — Miento, no pude dormir de tanto pensar en la tristeza que habían en tus ojos. Me preguntaba ¿ que te habría pasado para que ellos transmitan esa tristeza. ? Me dije muchas noches que me gustaría ser el hombre que te quite la tristeza. Y se me cumplió el deseo. — Tomo su mano y coloco el anillo — Prometo protegerlas porque al casarme contigo me comprometo con Raine. — Volteamos a verla ella luce feliz y hermosa con su vestido rosa. — En la tristeza, enfermedad, adversidad. Prometo serte fiel y amarlas.
Le coloco el anillo, todos aplauden ante mi discurso. Alisson toma el anillo que colocará en mi dedo. Respira profundo.
— Teo, como dijiste desde un principio no supimos respetarnos porque nos dejamos llevar por la ira. En mi caso me dejé llevar por el dolor que sentía ante todo lo que estaba pasando en mi vida. Pero todo cambió cuando escuché tu voz el día que estuve internada. Gracias a ti pude volver a vivir, porqué no me dejaste tirada en el frío y oscuridad. Aunque presiento que las ganas no te faltaron. — Todos ríen. — Tampoco pude sacarte de mi cabeza. Y agradezco al cielo poder llamarte mi esposo. Prometo cuidarte, amarte en todo momento. Con este anillo sello el compromiso que tengo de amarte. — Me coloca el anillo —
— Los declaro marido y mujer. Que nada ni nadie los separe. Se pueden besar.
Todos aplauden. Se escuchan silbidos.
Tomo el rostro de Alisson y la beso. Ella me abraza para acercarse más y profundizar el beso.
Todos se acercan a saludarnos y abrazarnos.
— Pueden pasar al patio donde celebraremos a los novios. — Grita mamá para anunciar que la celebración comienza. —
Comemos, brindamos escuchamos los discursos de los invitados. Bailamos música alegre que hace reír a carcajadas a Raine que baila con nosotros.
Beso el cuello de mi esposa, la hago girar y la vuelvo abraza. Bailamos un tema lento al igual que los invitados.
— Por favor me prestan atención.
Mamá toma el micrófono y pide que la escuchemos.
— Ya es hora que los novios se vayan de luna de miel.
Todos nos aplauden, Alisson me mira sin entender.
— ¿ Donde vamos. ?
— Es una sorpresa. — La beso. —
— ¿ Quien cuidara de Raine. ?
— Bonnie y nuestras madres. Tranquila ella estará bien. Volveremos antes de lo pensado.
Caminamos al lado de nuestro padres, Paige sostiene a la pequeña.
— Gracias por todo. — Alisson abraza a mis padres para luego abrazar a su madre. —
Toma en brazos a Raine quien aún está feliz a pesar de ser muy tarde. La abrazamos y besamos para entregarla a sus abuelos. También. nos despedimos de nuestros amigos.
— ¿ Lista Señora Clark ?
— Lista Señor Clark. — Tomo su mano y la beso. Le indico al chófer que se ponga en marcha. —
El viaje al aeropuerto no es muy largo. Lo que si es larga es la cara de Alisson.
— ¿ Tienen un avión privado ? — Está muy sorprendida. —
— Si. — Sonrió por su cara de sorpresa. —
— ¿ Que más tienen una mansión en hawai ? — Sonrió ante la ocurrencia de mi esposa. —
— Tenemos una en Escocia.
— ¿ Es broma ?
— No. No lo es.
— ¿ Es donde iremos. ? Porque mi visa esta vencida.
— Eso no hay problema. Ya la renovamos.
— ¿ Cuando ? No hice ningún tramite.
— ¿ Recuerdas los documentos que que Bonnie te llevó a tu trabajo para que firmes ?
— Si los recuerdo. — Acaricio su mejía. La miro a los ojos. —
— ¿ No los leíste verdad ? — Ella niega sin poder hablarme. — Muy mal de tu parte. — Le robo un beso. Ella sonríe grande. — Eran los documentos de la renovación de la visa.
— Ustedes los ricos pueden hacer tantas cosas con dinero.
— No todas, solo las que son urgentes. — Llegamos al pie de la escalera la ayudo a subirlas. —
— Wow que lujos. — Mira todo con asombro. —
— ¿ Nunca subiste a un avión. ?
— Claro que si — La cara que pone me causa gracia. — pero en clase económica. Mi papá ganaba dinero pero no tanto como para pagar primera clase. — Se acomoda en el asiento que le indique, se queda mirando hacia fuera. — Cuando le aumentaron el dinero pudo darnos muchos lujos, pero era dinero robado y por eso esta pagandolo en la cárcel.
La abrazo y beso de forma suave, para demostrarle que estoy con ella.
Las azafatas nos indican que estamos por despegar, le ayudo abrochar el cinturón. Cuando el despegue finaliza, Alisson se duerme rápidamente. La tomo en brazos y la llevo a la recamara.
— Despierta. — Acaricio su mejilla. —
— ¿ Qué pasó ? — Se sienta en la cama y refriega sus ojos. —
— Ya llegamos. — La ayudo a levantar, ingresa al baño antes de bajar del avión. — Te espero abajo necesito hablar con el piloto.
— OK.
Bajo para poder informarle al piloto que nos venga a buscar en una semana más. A lo que él me dice que me llamara para confirmar el día. La vemos bajar, queda totalmente sorprendida de ver donde estamos.
Me acerco a ella para ayudarla.
— Benvenuta in Italia, signora Clark.
— ¿ Mi esposo habla Italiano ?. Ves por eso es bueno conocerse antes de casarse. No sabía que hablabas Italiano. ¿ Hay algo más que no sepa de mi esposo ?
Me río por su reacción. Se ve tan bella cuando se sorprende. La tomo de la cintura para caminar al vehículo que nos espera.
— Me di cuenta de algo Teo.
— ¿ Que pasa ?
— No trajimos maletas. ¿ Y ahora que vamos hacer ?
— Entonces estaremos con la misma ropa una semana. O desnudos — Susurro en su oído. —
Me golpea en el brazo. El chófer toma la ruta que le indique.
— Mi padre nos prometió que nos traería a conocer Italia, pero nunca pasó.
El celular de Ali suena al abrirlo me muestra el video que Bonnie le mando. Están el el shopp Raine está en brazos de Líam, se ríe cuando el simulador de un auto se mueve.
— Hola ya llegamos a Italia. Dile a Liam que no vaya aprovechar a mi hija para andar de conquistas.
Hablamos más tarde. — Saludamos a la camara. —
— Signore, siamo arrivati a destinazione.
— Grazie mille Roberto. Saluta la tua famiglia da parte nostra.
— Grazie giovane Clark.
Bajamos del auto, le indico el camino a Alisson. Unos sirvientes llevan nuestras cosas. Ingresamos a la Casali familiar. Ella está cada vez más enamorada del lugar. Salimos a la terraza.
— Dios mira este lugar Teo. Es maravilloso. — La abrazo por la espalda y miramos el lugar. —
— De pequeño cuando veníamos aquí me imaginaba justo como estamos ahora. Abrazado a mi esposa tomando un vino y disfrutando del lugar. — Se gira en mis brazos —
— Supongo que se te cumplió el deseo.
No se en que momento llegamos a la cama. Lo que se es que me encanta verla disfrutar mientras hacemos el amor. Quedamos agotados, no se si es tanto placer o por el horario. La veo dormir plácidamente, acaricio su espalda.