Afirmó la espalda en el respaldo de la silla. Refriego mi rostro y suspiro cansado. Dos meses, dos largos meses han pasado desde nuestro vieje a Baltimore. Trato de lidiar con el tema, pero cada vez que me dicen que no han encontrado al tipo Alisson estalla en llanto y comenzamos a pelear. Y la entiendo. Sufrió dos abusos y eso es lo más espantoso que puede sucederle a un ser vivo. Termino de trabajar porque ya no tengo cabeza para más. Apagó la laptop, guardo los archivos que Sofía dejó en el escritorio. Me levanto y guardo los planos que me llevaré a casa para finalizar. — ¿ Ya te vas ? — Adelaida golpea la puerta, ingresa a mi oficina cuando doy el pase. — — Si. ¿ Sofía aún está en su puesto ? — No. Por eso pase. Me giro para guardar la laptop en el portafolio pero me deten

