Momento incómodo.

1810 Words
Guardo mi uniforme en mi casillero al finalizar mi horario de mesera, me apresuro en ir a la oficina para hacer el trabajo que me fue asignado. Después de trabajar en las planillas nuevas que Don Enrique aprobó para tener todo organizado lleno la primera imprimo. — Don Enrique.— Lo encuentro en la caja haciendo la contabilidad del día. Esta muy concentrado. — Don Enrique. — Oh che spavento. Alisson ¿ que sucede ? — Necesito que observe la planilla y le de aprobación. Don Enrique se xoloca sus lentes de leer toma la planilla y comienza a verificar. Afirma con su cabeza y la firma. — Fallo Alisson. Afirmo contenta camino a la cocina, las meseras, cocineros el Chef todos me miran, les pido a todos su atención. — Don Enrique quiere decirnos unas palabras. — ¿ A que se debe ? — Oscar pregunta. — — ¿ Despedirán a alguno ? — Cuestiona May una de las meseras más antiguas que hay. — — Nada de eso. Solo que habrán cambios en los horarios. Y modificaciones en la forma de trabajo. — ¿ Ya esta todos. ? — Ingresa nuestro jefe, todos están atentos a lo que dirá. — Los reuní porque quiero darles nuevas noticias. Quiero agradecer a Alisson, con sus habilidades descubrio que nos estaban robando. Ya hice la denuncia y están investigando. Desde hoy quien llevará la contabilidad, quien hará las compras. Todo, estará a cargo de Alisson. — ¿ Que paso con Loren ? — Ella ya no trabaja con nosotros. Todas las dudas o lo que necesiten se lo piden a Alisson. Ella solo hará su horario de mesera por las mañanas, el resto del día se encargará de la contabilidad y manejo del restaurante. La reunión culmina pero no todos están contentos. Lo sé hay una mesera que desde el día uno que ingresé me hizo uno que otro comentario dándome a entender que no estaba feliz conmigo trabajando en el restaurante. — ¿ Alisson ? — Adelante. — Alisson, traigo la lista del pedido. — Gracias Max. — Max uno de los ayudante del Chef me entrega la lista y se retira. La cargo en la lista del mercado quienes traen la carga temprano. Otros toques me indican que otra lista más llega a mi poder. — — Adelante. — Hola Alisson. Llamaron desde la bodega. — ¿ Que sucede ? — Quieren que se acerquen. Hubo un problema y tienen que hablarle en persona. — Gracias Oscar. Termino de cargar la lista en el mercado y guardo los archivos. Salgo en busca de Don Enrique, lo encuentro hablando con una familia en el restaurante. — Buenas tardes. — me responden amablemente. — Don Enrique necesito hablarle en persona. Don Enrique se disculpa y volvemos a la oficina. — Dimmi cosa succede.? — Llamaron de la bodega. — ¿ Ya esta la cosecha ? — No lo sé. Dijeron que hubo un problema. Debe acercarse para hablar con el capataz. —Santo Dio. — Don Enrique me observa y sonríe. — Ibas a salir con mi sobrino. ¿ Vero ? — Si. — Questo è. Ve con el y resuelve el problema. Yo informaré que iras en mi lugar. Don Enrique no me da pie. Llama a la bodega e informa que iré en lugar de Loren. — Zio. posso passare? — Vai avanti, nipote. — Amadeo ingresa a la oficina con porte elegante, saluda a su tío con mucho cariño. — — Sobrino necesito un favor. — Toma del rostro a su sobrino. — — ¿ Que sucede tío ? — Alisson debe ir a la bodega. ¿ La acompañas ? Per favore — Con gusto tío. — Questo è. Andare Andare. — Don Enrique nos empuja fuera de la oficina. — — Don Enrique mis cosas. — Me vuelvo a la oficina tomo las carpetas y mi bolso. — — Vamos que se tienen que ir. — Nos acompaña hasta la puerta de salida. — — Parece que mi tío no nos quiere en el restaurante. Salimos del restaurante riéndonos de la actitud de mi jefe. No por maldad, mas bien nos da la sensación de que quería hacernos el pie para que estemos solos. Para mi sorpresa el auto en el que anda Amadeo no es de alta gama. El se ve como una persona que le gustan los lujos pero me sorprendió al ver su transporte. — ¿ Es tu auto. ? — ¿ Que esperabas un Rolls-Royce, Mercedes, Maserati ? — Cualquiera menos este. Y no lo digo con desprecio, es un lindo auto. Pero tu traje con combina con tu auto. — Bueno déjame decirte que me gusta mi auto y no necesito un auto lujoso para aparentar que tengo dinero. — Eso es bueno. No derrochar el dinero en cosas innecesarias. Me abre la puerta como todo un caballero, emprendemos el viaje, hablamos de todo un poco, es ameno estar con Amadeo. Nos reímos, casi pareciera que nos conocemos desde hace años. Llegamos al departamento le indico al conserje que Amadeo viene conmigo. Mamá esta preparando la cena la cual huele deliciosa. Mi pequeña está en su silla mira unos dibujos en la tablet de Liam. — Hola mami. — Saludo a mami que esta picando verduras. — Hola mi pequeña salvaje. — La tomo en brazos, beso la mejilla de mi bebé. Ella ríe alegre me abraza y desespera por mi. — Raine mamá les presento a un amigo Amadeo. — Hola encantada. Soy Paige. — Encanato signorina. Hola pequeña. — Mi hija le responde con un balbuceo. — — Ma tengo que volver a salir. Don Enrique me pidió que vaya a la bodega. Algo pasó y debo averiguar que es. — ¿ Pero volverás a cenar cariño. ? — Claro. De hecho volveremos. — Miro a Amadeo quien solo me sonríe. — — Excelente, los espero. — ¿ Liam esta ? — No hija. Tuvo un asunto urgente que atender. — ¿ Pero está bien ? — No lo se hija. Salió de prisa y dijo que volvería tarde. Tomo mi celular y le marco pero no responde, decido mandarle un mensaje. Nos despedimos de mamá y mi pequeña. El viaje no es tan largo ni incómodo, charlar con Amadeo es agradable. Admiro lo bien que habla ingles ni si quiera se nota que es italiano. El auto se detiene frente a la bodega, bajamos me, quedo embobada al ver la belleza del viñedo y el color del cielo que indica que el sol se ocultara en cualquier momento. — Hola. — Un hombre se nos acerca al vernos. — ¿ En que puedo ayudarles. ? — Hola ¿ Que tal ? — Extiendo mi mano para saludarlo. — Don Enrique me a enviado por un problema que hubo en la bodega. — Que tal. Claro los acompaño con el capataz. El señor nos lleva con el encargado, caminamos por unos largos pasillos en los cuales puedo ver barriles por doquier. — Lucio Don Enrique envió a la señorita. — Un hombre de nos mas de 50 años se nos acera. Luce como un verdadero capataz, de esos que se ven en las novelas. — — Hola encantado. — Nos saluda a los dos. — — Don Enrique nos envió a ver cual era el problema. — Claro acompáñenme por aquí. Salimos de la oficina y caminamos por un pasillo abre una puerta ingresamos al lugar pero esta vacío. Coloco mis brazos en forma de jarra y pienso que es este lugar. — Como vera el lugar esta vacío. Y anoche estaba repleto de botellas de vino de una de las colecciones mas esperadas por Enrique. — ¿ Que ? — Santo Dio. ¿ Es lo que pienso ? — Amadeo se agarra la cabeza. — — ¿ Que sucede ? — Han robado el vino mas costoso del viñedo. — Oh por Dios. — Tapo mi boca. Justo a mi me vienen a dar esta noticia. — ¿ Ya hicieron la denuncia. ? El capataz comienza a informarme de todo. La policía llega el capataz comienza a redactar lo sucedido. Me alejo para llamar a Don Enrique e informar de la mala noticia, el viejito no se alarma, me dice que confié en que Lucio lo solucionara. Corto la llamada y me giro para volver con Amadeo pero un muro duro me voltea, mi trasero duele por el golpe cierro mis ojos ante el dolor. ¿ Por que siempre caigo sentada ? — ¿ Es una broma ? — Esa voz la conozco. Abro mis ojos y miro para arriba. Sus ojos me miran con incomodidad. — De todos los lugares que hay en la ciudad te tengo que encontrar aquí. Justo aquí — Dice con desespero. — — ¿ Alisson ? — Amadeo me mira extrañado. — ¿ Que haces en el piso ? — ¿ Amadeo ? — ¿ Teo ? — Los dos se miran y sonríen, se abrazan y alegran de verse. — Ok esto es incomodo, me levanto sacudo mi ropa. Amadeo está eufórico ante la presencia de Teo, mi ex jefe, Habla como si fueran unos viejos amigos, comienzo alejarme despacio para escapar. — Alisson — Me sostiene del hombro para detenerme. — Te presento a un viejo amigo. — De hecho nos conocemos. — ¿ Si ? ¿ De donde ? — Pregunta curioso Amadeo, Teo coloca sus manos en sus bolsillos, sonrie pero no es una sonrisa de simpatía, su linda sonrisa se borra para mirarme con seriedad, puedo ver que aun hay reproche en su mirada. — — ¿ Recuerdas a la ladrona de la cual te hable. ? — Abro mis ojos ante lo que dice Teo ¿ Aun cree que les robe ?. — — Ricordo molto bene. ¿ Lograron atrapar a la perra ? — La estas viendo. — Dice Teo. La mirada de Amadeo se siente acusadora. — Ok, este es un momento incómodo, ya comienzo a sentir el mal estar en mi estomago. Pero no me voy a dejar amedrentar. — Primero se me declaro inocente en el juicio. Si tu no me crees es tu problema. Segundo — Miro en dirección donde esta Amadeo. Su mirada se encuentra con la mía y no es la misma de antes. — No me llames perra. No me conoces. Ninguno lo hace. Doy media vuelta comienzo a caminar, salgo del lugar con el corazón a mil por hora. Escucho la voz de Amadeo pero no me detengo, sigo caminando hasta que ya no escucho su voz, cuando reacciono me doy cuenta que estoy entre los viñedos. Rayos me perdí y esta oscureciendo. Miro de un lado a otro pero no veo personas, el aire comienza a sentirse frio aquí, no debo sentir miedo. No debo sentir miedo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD