La verdad.

1747 Words
Hoy mi día esta movido, después de mi turno como mesera que finaliza a las 4 pm. me instalo hacer mi trabajo en administrar el restaurante. Me preparo un café y camino feliz rumbo a la oficinal, presiono el botón encender de la antigua computadora de Don Enrique y espero, espero porque demora una eternidad en arrancar. ¿ No entiendo como teniendo un restaurante de lujo con tecnología actualizada, donde podemos mandar los pedidos a través de una tableta al sistema central que llega a la cocina, en su oficina aun esta una PC de escritorio del año del dinosaurio. Le escribo a mamá para preguntarle como están. Me envía un audio en donde mi bebé habla y no se le entiende nada, son balbuceos que me llenan de amor, por otro lado de la ciudad Liam me manda una foto en su oficina trabajando. Pero en poco tiempo aprendí a conocerlo, se que debe estar con alguna chica. Para cuando termino de enviarle el mensaje a Lilim la PC ya encendió. Abro el programa pero unos golpes en la puerta me interrumpen. Dios si no hago esto hoy mañana tendré el doble de trabajo. — Adelante. — Amadeo ingresa pero no se ve nada feliz. — — Hola Amadeo ¿ Que sucede ? — Mi tío me llamo. Me pidió que venga a decirte que hay problemas con el catering que fue contratado para esta tarde. — ¿ Como es eso posible. ? verifiqué que todo este en orden antes de enviar todo. ¿ Sabes que sucedió ? — No. Pero si necesitas que te lleve lo hare. — Muchas gracias. — Después de tanto esperar que se encienda debo apagarla. Tomo mis cosas y salimos de la oficina como Don Enrique me pidió cierro la oficina. Solo él y yo tenemos llave de este lugar. — Oscar acaba de ingresar a su turno junto a Carol y Greta, estan encendiendo las tablet que les fueron asignada. Se colocan el delantal y su identificación para que los clientes los conozcan. — Oscar. — ¿ Que sucede Ari ? — Debo salir. Algo sucedió con el catering que contrataron. Quedas a cargo hasta que llegue Don Enrique. — Ok. No te preocupes. La chica llamada Greta no es nada amable. Cuando ingreso a dejar su curriculum fue muy grosera. Pero sus experiencias laborales decían otras cosas. Así que Don Enrique no dudo en darle el trabajo, solo le dije que hay que tener cuidado. Algo dentro mío me decía que le preste mucha atención. Pasa por mi lado y me choca, Amadeo debe sujetarme antes de que toque el suelo. Salimos del restaurante, una hora después de un viaje caótico por el transito llegamos a la casa que inauguraron. El dueño quería una celebración intima con su familia asique contrataron nuestro servicio. Ingresamos los mozos van y vienen, uno me indica que Miguel el encargado del grupo esta en la cocina. Pierdo de vista a mi acompañante, pero seguro salió de caza ya que hay chicas muy lindas que pueden quedar cautivadas por él. No le doy importancia y me dirijo a la cocina. — Miguel. — Alisson ¿ Que sucede ? — El chico esta preparando las bandejas con las entradas, me mira muy extraño. — — No lo se dime tu. Me mandaron a llamar porque había problema. — Eh no. Aqui esta todo en orden. ¿ Quien dices que te mando a llamar. ? — Don Enrique me dijo que viniera. Miguel abre sus ojos muy asustado, pero no debería estarlo. Desde que comenzamos con este servicio nos demostró ser un chico eficaz en su cargo. — No Ari. No eh hablado con Don Enrique. Suspiro y salgo en busca de Amadeo para que me explique porque dijo que habían problemas si no es verdad. Pero mis compañeros me detienen en donde me encuentran para decirme que faltas cosas como postres o que una copa se rompió. Que una persona comió un cupcake de nueces, almendras y era alérgico. Con paciencia les explicando a cada uno la solución al problema cuando siento que dos manos me toman de la cintura. — AH — La persona me arrastra a la pista de baile, peleo para escapar pero sus manos no me dejan. Me gira, mi cuerpo choca contra la persona, quedo completamente en shock. — ¿ Que...haces...aquí ? Solo se mantiene en silencio, sus ojos azules me observan, van de mis ojos a mis labios, de mis labios a mi escote. Dios que vergüenza. Una canción lenta comienza a sonar, me toma de las mano las lleva hasta su cuello indicándome que lo abrace, no pierde el tiempo me sujeta de la cintura para que no escape. — Oh. — No se porque no le planto una bofetada y me alejo. No puedo, de verdad que no puedo me quedo estática dejándome guiar por él. Me pierdo en sus magnéticos ojos azules. Acerca su nariz a mi cuello y huele mi perfume. — De pronto como si algo me iluminara lo empujo y me alejo. Camino rápidamente a la puerta que da a la salida, recuerdo todo el mal que me hizo este hombre. Pero me toma del brazo y me obliga a caminar escaleras arriba. — TEO SUELTAME. — Lo golpeo con mi mano libre pero no logro moverlo. — TEO PORFAVOR SUELTAME. Abre una de las puertas de las habitaciones, ingresamos escucho cuando cierra la puerta. Me logro soltar, corro a la puerta pero esta cerrada con seguro. Infeliz desgraciado, tomo mi celular para llamar a Liam pero me lo arrebata. Me empuja contra la cama sujeta mis brazos contra mi cabeza. — TEO SUELTAME — Peleo para que me libere. — AYUD... — Abro mis ojos a mas no poder cuando sus labios se pegan a los míos. Se aleja solo un segundo para verme a los ojos para volver a besarme sin perder el tiempo. Y me vuelvo a perder, dejo que su boca guie a la mía de forma tan exquisita, con una sola mano contornea mi cuerpo llevándome a volar sin tener la necesidad de desnudarme. — Su frente se apoya en la mía, cierro mis ojos saboreo mis labios que deben haber quedado hinchados de tanto besarnos. Mi pecho sube y baja acelerado, no puedo creer lo que hizo, lo que hicimos quiero soltarme pero ruego que no lo haga. ¿ Que sucede conmigo ? tengo que estar furiosa con este tipo, por todo lo que me hizo. Pero no lo estoy, solo necesito que me explique porque. — ¿ Por que ? — Se mantiene en silencio. Solo me observa ya no con enojo, ya no con odio. Me observa con curiosidad, aleja un mechón de cabello que se pego en mis labios, se muerde el labio inferior y sonrie. Vuelve a besarme con desespero. — Teo — Solo susurro su nombre. — — Porque no te puedo sacar de mi cabeza. Por mas que intente todo lo posible me atormentas por las noches, en el día. — ¿ No que soy una ladrona ? — Acaricia mi mejilla. — — Estuve analizando las cosas. Decidí investigar. — Me rio sin gracia. Me alejo milagrosamente me deja levantar. Arreglo mi vestido que quedo sobre mi cintura. — — ¿ Puedes abrir la puerta por favor ? — No. — Niega con su cabeza. Se quita el saco, arremanga los puños de su camisa. Toma su celular y llama a alguien. — Dile a todos que la fiesta finalizo. Quiero la casa desolada para cuando vuelva. Camino a la puerta y comienzo a forcejear para que se abra pero es inútil. Me gira para que lo vea, me acorrala contra la puerta. Su mano va a mi cintura. Mientras que la izquierda sujeta mis manos en mi espalda. Trago saliva al darme cuenta que no podre salir de aquí. Espero hacerlo con vida. — ¿ Es una trampa ? — No Alisson. No es una trampa. — Susurra en mi oído. — Quiero explicarte todo. — Sus labios dejan un beso en mi mejilla. Me toma de la mano y me hace caminar a la cama. Lo observo afirmar sus brazos contra sus piernas y mirar un punto fijo. — Después del juicio comence a tener sueños, no les daba importancia. Hasta que tuve uno que me hizo dar cuenta de que. Se queda en silencio, su respiración comienza a volverse errática. Se pone de pie y camina al ventanal por el cual ingresa la luz de la luna. Desde la cama observo su perfecto perfil, se ve que esta tenso, coloca sus manos en los bolsillos de su pantalón. Me acerco a él, me siento a la orilla de la ventana. Lo miro desde abajo, busco con la mirada una de sus mano que esta oculta, él la saca dejándome tomarla. Está sudada pero su calor produce en mi cuerpo lo mismo que sentí cuando le entregue mi cuerpo al padre de Raine. Y eso me asusta. — ¿ Quieres contarme que soñaste. ? — Su mano acaricia mi mejilla hasta deslizarse a mi nuca, se inclina, me besa pero esta vez es un beso suave. Su nariz juega con la mía. — — Me aterra decirlo en voz alta. — Si no lo dices te consumirá. — Se acomoda a mi lado y sujeta mis manos. — — Estaba en penumbras. El caballo en el que iba me tira al piso. Mis manos tocan algo frio, cuando alumbro con mi celular eras tu. Estabas helada. Tus ojos no tenían vida. — Dios es horrible. Pero no me pasara nada Teo. Estaré bien. — El silencio vuelve a reinar en la habitación. — ¿ Que te hizo cambiar de opinión sobre mi. ? — Me di cuenta que te amo Alisson. No se cuando paso pero me enamore de ti. ¿ Escuche bien ? dijo que me ama. Siento que mi corazon comienza acelerarse. Me aterra este nuevo cambio en Teo. Primero me quería hundir en prisión al igual que mi padre y ahora dice que me ama. — TEO — Unos fuertes golpes nos vuelve en si. — Abre la puerta soy Bonnie. Teo camina enciende la luz y abre la puerta de forma apresurada. La risueña ingresa sonrie mostrando sus dientes blancos. — Lo tengo todo aquí. — Muestra un disco externo. — — ¿ Que tienes ahí ? — La verdad. Toda la verdad.
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