Estiro mis brazos para desperezarme después de dormir un par de horas, cuando llegue a casa después del trabajo mamá tenia sus ojos decaídos, no quiso hablar del tema pero estoy segura que es por papá. El abogado nos dio un mensaje de su parte, no desea que lo vayamos a ver, él cree que con eso esquivarnos solucionara todo esos años de mentiras. Cree que olvidaremos que nos dejo en la ruina o que mi madre superará su traición estando sola. Por que eso es un cobarde por alejarnos y no afrontar las consecuencias de sus actos.
Así que decidí que iríamos a pasear, fue una tarde hermosa de conocer otras partes de la ciudad, museos, parques. Mi pequeña vio varias clases de animales estaba muy emocionada, de regreso a casa cayo rendida pero se despertó horas después cuando preparábamos la cena. La pequeña Raine se le ocurrió estar despierta hasta las 04 am, estuve pendiente de que no levantara fiebre, gracias a Dios no paso.
— Tatata.
— Hola pequeña picara. — La tomo en brazos. Ella me sonrie tan grande que puedo ver que se le esta asomando su primer diente. Es por eso que estaba tan molesta anoche. — Ma, mira. — Mamá cruza un corto camino a la habitación que esta justo en frente a la cocina. Se acerca y le muestro. — Mira descubrí porque la señorita no se dormía anoche.
— Oh mi pequeña princesa. ¡¡ Se esta asomando tu primer diente. !! — Mi hija pega un pequeño grito que nos hace reír —
— Ok ok, Ma vamos a desayunar.
Nos acomodamos en la pequeña mesa, ya que mucho espacio no tenemos. Solo podemos tener lo justo y necesario. Comenzamos a desayunar mientras mi bebé toma el pecho.
— ¡¡ AY !!. Raine suelta, suelta. ¡¡ Suelta !!.
— Tu hacías lo mismo. Te enseño una técnica. — Mamá presiona levemente la nariz de mi hija ella hace una mueca por el susto, de inmediato me suelta. — Ves, no le haces daño y ella entiende que algo paso. —
— Gracias ma. Por tus consejos.
— De nada hija. Siempre estaré para ustedes.
Mami acaricia la mejilla de mi pequeña y besa mi cabeza.
Terminamos de desayunar, limpio y cambio el pañal de mi bebé, mami se hace cargo de cuidarla a partir de ahora, me cepillo los dientes y coloco el uniforme. Ya hace dos semanas que estoy en mi nuevo empleo, hoy sigo con turno mañana. Me despido de las dos mujeres que amo y salgo a tomar el autobús. Pago el boleto y me acomodo en un asiento pero veo a una mujer embarazada que me recuerda a mis días de embarazo. Le sedo mi lugar, ninguno de los tipos que estaban cerca de ella se dignaron a ser caballeros, ella me agradece. Llego a la parada en la cual me bajo, miro la hora estoy llegando tarde por tres minutos.
— Hola perdón Don Enrique.
— Tranquila querida estas a tiempo.
— Gracias voy a marcar mi entrada. - Dejo mi bolso y celular en mi casillero, marco mi entrada y comienzo mi labor. —
Veo que un lugar se desocupa, tomo una bandeja y un trapo húmedo para limpiar las mesas ya que había comida y bebida tiradas por el lugar. Limpio el piso ya que este lugar es conocido por ser pulcro en cada rincon, escucho que la puerta se abre y por ella ingresa una pareja se ven muy encantadores.
— Hola Lore. — Mi compañera llega a mi lado. —
— Hola Ali. ¿ Puedes atender la mesa 5 ?
— Si ya voy. — Acomodo las mesas las sillas. Tomo la bandeja, el trapo los dejo en el mostrador. Preparo mi agenda busco tres cartas ya que hay tres señoras en la mesa que debo atender, se ven adineradas. Camino a la mesa al llegar sonrió como siempre lo hago con cada cliente. — Hola buenas tardes, mi nombre es Alisson y las estaré atendiendo.
— Hola Alisson mi nombre es Vivian, ella es Ronda — Saluda la mujer de cabello largo hasta la cintura. Señala a su amiga de cabello cobrizo de hermosos rulos y sonrisa blanca que encandila. — Y ella es Cindy. — Señala a otra con cabello corto como varón pero la hace lucir muy bien. Van a juego con sus hermosos ojos verdes. —
— Mucho gusto. — Les alcanzo las cartas a cada una. —
— Gracias encanto. ¿ Podrías preparar un lugar mas ? Es que una amiga nos aviso que viene en camino.
— Con gusto.
Voy por el trapo para limpiar el lugar que queda en una de las mesas aunque esta tan limpio que brilla. Busco un individual y lo coloco en la mesa junto a los cubiertos, la copa de agua y otra para el vino.
— ¿ Cuando estén listas me hablan ?
— Si querida.
Me dirijo a otra mesa donde se encuentran unos caballeros. Ellos ya decidieron el menú así que voy hasta ventanilla dejo el pedido de la mesa para que el chef vea lo que piden.
Veo que Vivian levanta su mano, sonriendo vuelvo a su mesa.
— ¿ Ya decidieron ?
— Si querida. Yo deseo pollo salteado con crema, cebolla caramelizada y ensalada mixta.
— Anotado. ¿ Ronda ?
— Yo deseo salmón rosado al limón con ensalada verde.
— Bien. ¿ Cindy ?
— La especialidad del chef.
— Por fin querida. Estábamos pidiendo porque moríamos de hambre. — Habla Cindy, se escucha el resonar de unos tacos y el aroma de un perfume costo inunda mis fosas nasales. —
— Perdón. Es que mi hijo llego de viaje con su novia. — Mis ojos captan la figura de la mujer elegante que ocupa el lugar que limpie hace minutos atrás. Nuestros ojos se encuentran ella en shock al igual que yo, mi corazòn comienza a latir desenfrenado. Un nudo en la garganta me impide respirar. El infeliz volvió con nueva novia y jamás corto conmigo pero lo que mas me duele es que jamás supo de la existencia de nuestra pequeña, y no creo que a esta altura quiera saber algo de ella. Eso se clavo como un puñal en mi pecho. El toque sobre mi brazo me lleva a mirar a la persona que me llamada. —
— ¿ Estas bien Alisson ?
— Si. — Carraspeo para aclarar mi garganta. — Disculpen, ¿ La señora va a desear algo del menú. ? — Ruego que no vaya hacer una escena en mi lugar de trabajo. —
— Primero voy al tocador. Te llamo cuando este lista. — Habla dirigiéndome una mirada de asco. —
— Como guste.
Camino a ventanilla para llevar el menú de las tres amables mujeres, mi compañero recibe los pedidos, me giro para ir a otra mesa pero el choque de mi cuerpo me hace mirar a la causante de casi hacerme caer.
— Veo que has caído mas bajo que antes. — Sus palabras me golpean fuerte. ¿ Porque se empeña en humillarme. ?
— Es un trabajo digno señora.
— ¿ Y pansas que mi hijo volverá a verte si sabe que eres una camarera. ?
— De su hijo no espero nada, me dejo muy en claro que no quiere saber nada de mi el día que me dejo en un hotel abandonada. — Disfruto de la cara de horror que pone al escucharme decir que estuvimos en un hotel, como si eso la humillara. —
— Alisson. — Mi compañera Milena llega a nuestro lado. —
— ¿ Si Mile ? ¿ Que sucede ?
— Te buscan en la entrada.
— ¿ Quien ?
— Dijo que es amiga tuya.
— Disculpe Señora. Que disfrute su estadía en La Duquesa.
Camino apresurada a la entrada observo a mi vecina caminar de aquí para allá. Se porque no la dejaron ingresar, porque esta vestida con unos shorts muy cortos y una blusa que deja ver su abdomen en el cual luce un piercing en su ombligo, tal como se viste una joven de su edad.
— Marianela ¿ Que sucede porque estas tan nerviosa ?
— Hola Alisson, perdón que vine a tu trabajo pero no contestabas el celular.
— Esta en mi casillero. No puedo usarla en horas del trabajo. ¿ Que pasa ?
— Es tu mamá.
— ¿ Que pasa con ella ? ¿ Raine esta bien ?
— Si. Raine esta bien pero tu mamá fue llevada al hospital.
— ¿ QUE ? ¿ Que sucedió. ?
— Al parecer es el corazón.
— Espérame aquí. — Ingreso al restaurante, mis compañeras me preguntan si estoy. Busco a mi jefe, lo encuentro en su oficina trabajando. Golpeo la puerta. — Enrique necito hablar con usted.
— ¿ Que sucede Ali ?
— Es mamá. Fue ingresada a urgencias. Me...me. — Las palabras se me trababan no me dejan hablar. —
— Ali tranquila. Ve, tomate los días que necesites. Tranquila no se te descontara nada. Me has demostrado ser muy eficiente.
— Muchas gracias don Enrique.
Tomo mis cosas y salgo junto a Marianela a donde esta mamá. Este día se a vuelto gris, lamentablemente no puede evitar un encuentro desafortunado ni un gran susto que descontrola todo mi ser llevándome a pensar ¿ en que otra desgracia puede pasarme ?.