Solo sigue fingiendo.

1809 Words
Me levanto temprano ya que saldremos, como siempre fue costumbre los Viernes es día de spa con mi madre. Así que me pongo algo comodo pero sin perder estilo. Como hija de una gran Diseñadora y empresaria es importante no perder el estilo en ninguna ocasión, sea cual sea. Hablando de estilo eh estado pensando y quiero empezar a trabajar en la empresa de moda que tienen mamá y tía Azure así que hoy en la cena les preguntaré si la propuesta que me hicieron una vez antes de mudarme a Europa sigue en pie. — ¿ Lista hija ? — Si ma. Vamos. — Salimos de casa, el chófer nos espera con la puerta abierta. — Buen día Vic. ¿Como está Samanta. ? — Recuperándose señorita Clark. — Déjale mis saludos. Emprendemos viaje al spa, mamá trabaja en los bocetos de la nueva colección para enviárselo a tía Azure. Por mi lado me escribo con mis amigos de Londres es medi día en esa ciudad que me acogió y recuperó mi antigua yo. — Ya estamos aquí Señora. — No se en que momento llegamos al spa. — — Gracias Victor, te llamaré cuando estemos listas. Victor se retira ingresamos al hermoso salo que a sido remodelado y ampliado. — Buenos días Señora y Señorita Clark. — Saluda la secretaria con su muy notorio asento mexicano. Pero la celebo por el esfuerzo en hablar otra lengua. A mi me gustaría hablar Turco o Español pero no se me dio nunca. — — Buenos días Rosa. — Decimos las dos, firmamos nuestro ingreso. Vamos a la zona de piscina para nadar un poco. Nos cruzamos con una chica que va enfurecida. — De seguro salio de la sala de bronceado. Le susurro a mamá reímos por lo bajo para no hacerle sentir mal. De seguro tiene muchas ganas de arrancarle los pelos al que la atendió. Alguien se equívoco de tono y la chica salió naranja. El nadar calmadamente siempre me relajo. Dormite un poco en la reposera pero me desperté cuando nos llaman para el turno de masaje. Nos cambiamos en la habitación donde hay batas y toallas. — Hola. — Ingreso primero que mamá. — — Hola Señorita. — La voz de un hombre me sorprende. El chico es de la edad de Teo, viste con el uniforme del Spa. — — Hola. — No se que sucede pero siento que mis mejillas arden. ¿ Un chico me hará masajes. ? — Hola Román ¿ Cómo estás. ? — Mamá ingresa al igual que yo solo envuelta en una toalla. Le revoloteo los ojos ella se acerca a mi y besa mi frente. — Tranquila ya me a atendido con él. Román nos pide que nos acomodemos en la camilla, lo hago rápido para que no me vea. Escuchamos la puerta, la segunda persona que estará ayudando al masajista ingresa. Mami reconoce su voz así que lo saluda. Las manos de Román son mágicas, Dios estaba tan contracturada y ahora siento todo el cuerpo liviano. Al finalizar salimos a la sala, parece que voy volando de lo descontracturada que queda. Nos sirven un café y unas ricas galletas de masa fina, 30 minutos después nos llaman para la depilación. Somos separadas, mami se va con Layla y yo con Verónica. La chica me pide mis datos ya que hace años no venia atenderme por obvias razones. Llena la planilla con la información de que me hago retoque. Coloca gel y comienzan a pasar la máquina de láser por todo mi cuerpo. Para finalizar este gran y relajante día nos hacemos un tratamiento a la piel del rostro, me hacia mucha falta. Me arreglan mis cejitas y uñas. Belleza de pies y listas para volver a casa. — ¿ No vamos a casa. ? — No hija iremos a elegir el atuendo para la cena de hoy. — Mamá pero tenemos un armario lleno. — ¿ Que paso con mi compradora compulsiva ? ¿ Donde la dejaste ? — En Londes. Llegamos a la hermosa y grandiosa tienda de mi tía Azure la cual abrieron con mucho trabajo y esfuerzo. Subimos a la oficina en donde está tía Azu hablando con alguien al teléfono. Nos saludamos con la mano. — Wow. ¿ Esta es la inspiración ? — Miro la pizarra con los bocetos y muestras de telas. — Si hija. ¿ Te gusta ? — Me encanta. Los 50 fueron la época de la elegancia. ¿Harán una línea para jóvenes como yo ? — Claro hija. De hecho, en esos bocetos son los que trabajaba. — Hola pequeña pícara. — Siempre me llamo de esa forma. — — Hola tía. — Llega a mi lado. Nos abrazamos. Tía Azure siempre me mimo. — — Se ven radiantes. — Es por el día de spa. Tienes que tomarte un día e ir. Te hará bien. Nos acomodamos frente al escritorio. No se porque me siento tan nerviosa. Limpio las palmas de mis manos sobre mí pantalón. — ¿ Estas bien ? — Si. Todo bien. — Decidí no perder tiempo y preguntarles hoy. Tomo coraje. — Se preguntaran ¿ Porque tanto drama ? Si es solo preguntarles por la propuesta. Bueno la verdad es que no fui un ángel. Después de la muerte de mi hermano la oscuridad me consumió. Hice cosas imperdonables. Tal como entrar con unos "amigos " a la primer tienda que ellas abrieron y arruinar sus prendas, bocetos y robar dinero, mucho dinero, entre otras cosas que me avergüenzo de solo recordar. Respiro profundo... Aquí vamos. — ¿ Recuerdan la propuesta que me hicieron hace muchos años. ? Las dos se miran, se que la recuerdan pero en este instante debe estar reprochandose de haberla hecho. — ¿ A que se debe ? — Cuestiona mamá. — — Quiero comenzar a trabajar con ustedes. — NO. — Trago saliva. Su tono de voz fue firme y certero. Mi tía me dijo que no. Aún me debe odiar por aquello. — — Entiendo. — Inclino mi cabeza, me siento tan avergonzada. Me estoy por poner de pie para retirarme. — — Quiero que comiences a estudiar en la universidad. Cuando lleves el segundo año de estudio hablaremos de trabajar aquí. — Levanto mi cabeza al escucharla. No me la esperaba. — Ven aquí Se pone de pie, acomoda su pollera. Camina a mi lado, estira sus brazos, su abrazo no pierde la calidez. Miro a mami, esta muy emocionada. — Después de la muerte de tu hermano todos hicimos cosas de las cuales no estamos orgullosos hija. — ¿Me odian ? — Jamás podríamos odiarte. La muerte de mi sobrino nos afecto a todos y lidiabamos con su partida de diferentes maneras. — Mi tía seca las lágrimas que se escaparon. — Ahora. ¿ Van a ir a la cena ? — Claro que si. — Responde mi madre. — — Entonces vamos por esos vestidos. Me miro al espejo, el vestido que elegí es precioso. Color n***o ajustado al cuerpo, con mangas largas y ancha de encaje con unas preciosas blondas en color blanco para el cuello y puño. Llevo el cabello semi recogido. Maquillaje suave nada dramático. Unos zapatos de taco alto negros clásicos. — ¿ Estas lista ? — Teo ingresa a mi habitación luego de tocar. — — ¿ Como luzco ? — Giro para que me vea. — — Preciosa. Lo que uses te queda precioso. — Besa mu frente. — ¿ Como te sientes ? — Bien. Tengo noticias. — Dime. — Nos sentamos juntos en la cama. — — Hablé con tía Azu y Mami. Para empezar a trabajar en la empresa. Pero me dijo que no. — El rostro de Teo se transforma. — Pero luego dijo que quiere que empiece a estudiar en la universidad y luego de 2 años puedo empezar a trabajar en la empresa. — Esa es una idea grandiosa risueña. Lo harás magnífico. El chófer me da la mano para salir del auto. Papá y mamá se ven tan hermosos juntos. Teo me ofrece su brazo para caminar. — ¿ Recuerdas algunas de estas personas ? — Me pregunta Teo. — — Si. Algunos. — Para no decirles que varios de los que vi al ingresar al salón fueron parte de mi pasado. — — No veo a Liam. — No vendrá. No me dijo el motivo. La mesa preparada para los invitados debe medir al menos 2 metros. Está hermosamente decorada con unos preciosos platos con detalle dorado. Copas para los vinos y el agua, los cubiertos bien lustrados que puedes reflejarte en ellos. Unos grandes floreros con adornos florales que desprenden un delicioso aroma. Espero que no haya ningún alérgico porque no la pasará bien. Pero en este momento nos encontramos disfrutando de una entrada y hablando con diferentes personas de la élite. Uno más arrogante que otros. — Teo. — Nos giramos ante la voz que nombró a mi hermano. — Siento que todo mi cuerpo se tambalea al ver a la persona que esperaba nunca encontrarme en la vida. — ¿Recuerda a mi pequeño hermano ? — Claro que lo recordamos — Dice mi padre — ¿Como estás muchacho. ? — Bien Señor y Señora Clark. Gracias — Brian ¿ Cuando llegaste ? — La voz de mi hermano la escucho lejos. — — La semana pasada Teo. — Su voz la escucho tan cerca de mí oído. — Los recuerdos de ese 15 de abril del año 2010 vuelven uno tras otro. Sus risas, sus bromas. Sus mano sujetándome con fuerza impidiendo mover. Mi respiración se estanca, no puedo respirar. Mi corazón late tan rápido que puedo escucharlo bombear. — Bonnie. — La mano de mamá en mi brazo me hace volver en si. — ¿ Estás bien cielo. ? Todos los que están a mi alrededor me observan con curiosidad. Mi mirada se encuentra con la de él. Esa sonrisa cínica que forman sus labios es la misma que usaba cuando le rogaba que se detenga. Que él no es esa persona. O es lo que creí toda la vida, que era un chico bueno que me protegería. — Si. Estoy bien. ¿ Me disculpan debo ir al baño. — Camino a paso apresurado, dejo la copa sobre una mesa. Me giro y lo veo reír con mi hermano. Kelsey habla con todos con su típico aire superior. ¡¡ La odio tanto !! Ingreso al baño, mojo mi cuello para relajarme. Todos ya están en la mesa, busco mi lugar junto a Teo pero esta ocupado ¿ Por quien ? exactamente, Kelsey el único disponible es uno junto a él. Respiro profundo me acomodo, tú puedes Bonnie solo sigue fingiendo un poco más. Falta poco para que finalizamos esta cena.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD