CAPÍTULO 4.

1858 Words
OPORTUNIDAD: Circunstancia, momento o medio oportunos para realizar o conseguir algo. ================================ Ella volvió a pronunciar el nombre Lord_Z y se le quedó grabado. Era agradable y al parecer de trato respetuoso. Quizá simplemente había estado tan aburrida, que quería cualquier tipo de distracción le pareció genial Ya casi se iba cuando él la detuvo en la puerta. Sintió una curiosidad que hacía mucho tiempo no sentía y podía decirse que quería saber un poco más de él, pero solo pudo saludar porque tenía que preparar la cena. ===>> (Info): You are now online Cuando regresó horas más tarde, quería volver a encontrarse con Lord_Z, pero ya se había ido. Volvió a reunirse con Edward_R, quien la llevó a conocer muchos lugares que no había visto antes. Cada día le parecía todo más extraño. Debía de tener mucho cuidado. Ese chat podía crear adicción y prueba de eso era que tenía el horario cambiado. Llevaba más de tres semanas amaneciendo frente al computador. Eso no era la conducta de una persona normal. Aunque se estaba acercando a la meta. Pagar su membresía, y luego hacer dinero para mantener a sus hijos. Continuó investigando y supo que era cierto que podía ganar dinero real. Edward la llevó a otro sitio slave. Era un lugar totalmente diferente, al que habían visitado las noches anteriores. Hombres y mujeres medios desnudos, collares, ropa de cuero, tatuajes, cadenas, látigos. Ella no estaba renuente a probar ese tipo de cosas, al final, ella sería puta en cuanto pudiese pagar la membresía, era mejor que se acostumbrara al ambiente. La pista de baile era como un pequeño escenario. Era solo para que vieran a las personas que se ofrecían como esclavos. Respiró profundo y subió a la tarima, y comenzó a dejarse llevar por la música, relajó su cuerpo; permitiendo que la melodía invadiera sus sentidos. Luego de bailar durante más de cincuenta minutos, decidió que ya era suficiente, y salió del lugar. Fue una total sorpresa para ella, había ganado noventa y tres points en propinas. No estaba nada mal. Ya solo le falta un poco para llegar a su meta. Se asombró de que muchas personas se le acercaron para saludarla, y la trataron con cordialidad y respeto. A pesar del que era otro idioma, supo desenvolverse muy bien e interactuar con toda aquella persona, que se acercó a ella para darle la bienvenida. Los días pasaron rápidamente y cada día acercándose más a la membresía. Aunque en su casa todo iba de mal en peor. Los gastos se iban acumulando y los últimos meses del año llegando. En el fondo estaba muy optimista, porque sabía que pronto lograría su cometido. En el transcurso de esas primeras semanas conoció a Don_V. Quien se convirtió en un amigo. Muchas personas con las cuales se relacionaban afirmaban que cuando ambos pagaran la membresía serían más cercanos. Intuía que él se sentía atraído por ella. Eso sería realmente un problema porque ella no estaba ahí para eso. No podía relacionarse de esa forma con Don_V, ni con ninguno en el EVW. Porque ella sería una puta. —Estás hermosa como siempre —la voz de Don_V la sacó de sus pensamientos. —Estoy igual que todos los días, V. Pero muchas gracias. —Lo sé, pero hoy estás más de lo normal. —Creo que hoy estas más ciego que de costumbre. —Nah. Tal vez un poco curioso. Ya mañana pagaremos la membresía. Ella respiró profundo. Aún no llegaba a la meta. —Serás tú, porque en lo que a mí respecta. Me falta todavía. —Ya mañana lo resolveremos, ya verás. —No estoy tan segura de eso. —Cálmate. Confía en mí. Realmente lo dudaba. Tal vez era mejor así. De esa manera V no se haría más ilusiones con ella. Sospechaba que él quería algo que ella no podía darle. —Bueno a mí se me hizo tarde Abby. Debo irme en este momento. Se despidió de ella con un beso y un abrazo. Era aún muy temprano, así que daría una vuelta por los alrededores. Tal vez si visitara de nuevo el club slave, le darían más propinas y así completaría la membresía. Iba caminando cuando se tropezó de frente con un pecho duro y caliente. —Tenía tiempo sin verte. —la voz grave de Lord_Z hizo que el corazón se le acelerara. —Sí. Creo que no coincidimos. Él se acercó a ella para darle un casto beso en la mejilla, pero lo que hizo fue rozar sus labios. —Puede ser —habló con voz grave. —Estoy segura que es así —le contestó confundida, por su tono. —¿Quieres ir conmigo a bailar un rato? —Tomó su mano. —Sí. No es como si tuviese algo que hacer —ella se encogió de hombros. Fueron al club tomaron algunos tragos y estaban bailando una canción lenta. Cuando se les acercó una chica. —Veo que estás acompañado de una de tus putas —dijo la recién llegada. —¿Perdón? —preguntó Abby con curiosidad. —Hola a ti también Carmín —dijo Lord_Z con total indiferencia. La chica lo miró con molestia.  —No puedo dejarte ni un momento solo, porque enseguida te rodean las perras. —Disculpa —se excusó mirándolo a los ojos y añadió—: Pero no tengo porque escuchar tantas estupideces. —Creo que ya está bien, Carmín. Deja de hacer el show aquí. Abby la miró como si estuviese loca. Las palabras de Lord_Z hicieron que ella bajara la guardia. —Como quieras, cielo. No diré nada más. Le dio una mirada de odio a Abby y luego bajó la mirada al suelo. —Lo siento Lord_Z, pero la situación me aburrió. —Abby se acercó a él para darle un beso en la mejilla y despedirse, era lo mejor porque la situación se había vuelto algo incomoda—. ¡Que pasen una bonita noche! No se despidió de Carmín, solo dio la vuelta y se fue. Estaba demasiado molesta. ¡Joder! ¿Por qué los hombres que le atraían tenían que ser tan infieles? Incluso en el plano virtual, que algo le decía que podía ser peor. Solo estaba pasando un rato agradable con él. No había nada entre ellos, para que esa mujer llegara y la insultara. Lo peor fue que él estaba actuando indiferente, como si no pasara nada. Lo mejor era pasar la página con Lord_Z desde ese momento, porque ya se había enterado de que tenía una novia loca psicótica. No tenía paciencia para eso. —Hola, bonita —la voz de Edward_R la hizo saltar. —¡Joder Edward! —exclamó. —Te he dicho muchísimas veces que no te acerques a mi así —sonaba un poco molesta. —Entendido, jefa. Pero tampoco es para tanto. Tenía razón su mal humor no debía pagarlo con él. —Estoy aburrida. —Pues, vamos a bailar. —Oh no. Paso. Lo menos que quiero ahora es ir a bailar. —Vamos, bonita no seas aburrida —le tomó del brazo—, creo que nos hace falta unos buenos tragos para relajar la mente ya alegrar al espíritu. —De acuerdo —sonrió—, tienes razón. —Vamos. Que la noche es joven —agregó riéndose. Fueron a un club de salsa y bailaron todo lo que quedaba de lo noche. Cuando Edward había ido por unos tragos, se dio cuenta de que en su casilla de mensajes privados tenía muchos sin responder de Lord_Z. Cuando el sexto mensaje llegó no le gustó para nada. "Si no me contestas. Voy a ir por ti". ¿Qué se había creído? ¿Quién era él para hablarle así? Espero a que llegara Edward_R con el trago y se lo bebió de golpe. Inmediatamente se despidió de su acompañante; quien le había preguntado el por qué se iba así de repente, no le dio ninguna explicación justificable. —Me voy porque estoy aburrida —enseguida se marchó. ===>> (Info): You are now offline Cuando salió del chat la realidad le golpeó de frente. Su madre había llegado con bolsas de comida para ellos; porque Farah le había puesto al tanto de la situación en la casa. —¿Mamá, pero por qué has hecho esto? —La niña me llamó y me explicó tu situación —le miró de pies a cabeza—. Sé que no tienes dinero para nada. Cristina se sintió como una niña de quince años en ese momento. —Si mamá, todo es cierto, no tengo dinero y tengo todos los pagos atrasados. —No quiero que te preocupes más por eso. —Abrió su bolso y sacó su chequera, para darle el cheque a Cristina. —Mamá. No puedes solucionar todo de esta manera. —No quiero pensar que me vas a decir que no. —No puedo aceptarlo, mamá. Lo menos que quiero es que la gente diga que me estoy aprovechando de ti. —Te estoy ayudando Abigail Cristina. —Preferiría que me ayudaras de otra forma, mamá. Vio que su madre se estaba poniendo un poco molesta. —Voy a ayudarte, te guste o no y es mi última palabra al respecto. Su madre dejó todo listo en la mesa del comedor. Llamó a los niños para despedirse, le dio un beso a cada uno y luego se marchó. Cristina se quedó un rato afuera era una hermosa noche y miró hacia el cielo habían muchas estrellas. Así que pidió un deseo: «Que mi vida cambie para mejor». Luego entró a su casa para preparar la cena. Los niños ya estaban dormidos cuando decidió volver entrar al mundo virtual. ===>> (Info): You are now online Esperaba no encontrarse con Lord_Z. Se vistió y se fue al club slave. Esta vez estaba decidida a hacer lo que fuese necesario para su membresía. A pesar de que su ropa no era de la mejor calidad y se veía por encima que era barata, y que era pobre. Se sorprendió cuando un hombre mayor se le acercó y le colocó en las manos una copa. —Veo que estás sola, y algo desorientada —habló el hombre con un cigarrillo en la boca. —Sí. Lo estoy. —No te había visto antes, eres nueva. ¿Qué buscas aquí? Pareces un poco fuera de contexto. En otras palabras, descuadras la foto. —Realmente estoy perdida en mis pensamientos, disculpe creo que no soy buena compañía en este momento. —¿Por qué dices eso? —No es nada… —Dímelo, tal vez pueda ayudarte —sutilmente le tomó del brazo Ella parpadeó al mirarlo a los ojos y suspiró: —No sé cómo hacer para obtener la membresía —¡Ah solo era eso! —musitó el hombre como si no tuviese importancia, dándole una sonrisa varonil de lado— No te preocupes déjame eso a mí —¿De qué está usted hablando? El hombre sonrió con autosuficiencia. —Dame dos horas de tu tiempo y te aseguro conseguirás más que eso.
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