Mientras voy camino hacia el trabajo, pienso una vez más en Leonard. Esta ultima semana después de enterarme que él podría ser la misma persona que le entregó la libreta a Eleonor, lo único que quiero hacer es ir y enfrentarlo. Sin embargo, mi madre y Mayra tienen razón, ellas opinaron que, si iba ahora mismo sin pruebas, nadie me creería. Además, para nadie es un secreto que mi exsuegro y yo nunca nos llevamos bien, podrían pensar que estoy culpándolo simplemente porque no me agrada. Y en vista de que su reputación es respetable y la mía no, tengo mucho que perder y poco que ganar. Así que decido ignorar por unos días todo el desastre que es mi vida, y concentrarme en lo único que va bien últimamente. Mi trabajo. El primer día fue suave, cuando llegué, Dillon ya me esperaba con una taza

