Dolor, es todo lo que puedo sentir. Duele respirar, duele caminar, duele cerrar los ojos porque todo lo que puedo ver es la cara de Lucas, su expresión de sufrimiento. No puedo comer, porque mi estomago está cerrado, tampoco puedo dormir, porque mi cabeza no descansa, no para de pensar en mi novio, o mejor dicho, en mi ex novio. Miro el techo de mi antigua habitación, está pintado de azul oscuro, lleno de estrellas blancas que yo misma pinté, según yo para siempre tener una noche llena de estrellas. Hice lo mejor que pude, al mismo momento en que salí del edificio de Lucas, compré un vuelo hacia virginia y dos horas después ya estaba en el aeropuerto, lista para abordar e irme. Alguien tuvo que avisarle a mi madre, porque no fue necesario que la llamara para informarle, apenas me prese

