La junta directiva parecía estar ansiosa en conocer al nuevo integrante, tanto así que increíblemente todos llegaron a tiempo. Pero para agregarle más dramatismo a la situación, Gianna y Luca decidieron llegar un poco más tarde, y así lo hicieron. Cuando estaban a unos pocos metros de distancia podían ver sus rostros de desesperación, la curiosidad y la agonía de querer conocer a la persona que ocupará un puesto que por años estuvo vacía era muy notoria. – ¿Nervioso? – Para nada, tengo algo en mente que les encantará. Gianna lo mira sorprendida, entendió que enfrentarse previamente a Victorino le confirió más confianza que esta mañana quizás no tenía. Vio en sus ojos tranquilidad, calma y seguridad y aquello la motivó a seguir y meterse en esa burbuja de vidrio llena de serpientes

