IX

3022 Words

Suspirando, voy hacia la puerta del apartamento y la abro, plantando una sonrisa falsa, demasiado plástica. Ni siquiera deja que diga algo, entra al apartamento como si fuera suyo, pisando fuerte, como cuando está enojada. Perfecto, ella es la que interrumpe en mi casa tarde por la noche y es la que se enoja cuando no salgo corriendo abrirle. —¿Por qué tardaste tanto en abrirme Rosemary? —pregunta, mirando alrededor del apartamento con la misma mueca de desaprobación que siempre. Parece notar que no he cambiado las cortinas como me pidió la última, y que los muebles siguen siendo los mismos viejos y desgastados que me dijo que cambiara hacía meses. —Estaba en el baño mamá —murmuro, nerviosamente. Mis palmas sudan y ruego a Dios que no se le ocurra ir la habitación, ni que a Damián le d

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD