Emma Lloro cómo una idiota, por alguien que en verdad no merece ninguna de mis lágrimas es más porque lloro si todo en él es mentira, quería nada más para burlarse. Me quedo dormida hasta que me canso de llorar creo en la mañana aparecen las consecuencias unas ojeras de mapache horribles dejo de mirarme en el espejo para no verme más lo espantosa que estoy. — Buenos días, Eli — me mira, como que carajo paso — Buenos días, que horrible estás mala noche — le saco la lengua — Si un poco tuve una mala noche, nada importante— le digo — O será por esto — me tira una revista, donde se encuentra Alexander que lleve en su brazo a la mujer de la foto en primera plana — A penas la estoy viendo, no sabía — — No me mientas, sabes que me puedes decir las cosas no — — Lo sé, quiero qu

