Alexander Después de un viaje que para nada fue cómodo de tanta pensar como debería solucionar todo esto, llegamos a los Ángeles ya cuando es de noche, sin importar la hora tengo que ir a verla, cuando salimos de Boston le he pedido a manuela que me estuvieran uno de mis carros preparados, de seguro que Emma aún no se ha mudado del todo debe de estar ahí no puedo dejar pasar un día más sin hablar con ella. — Nos vemos mañana temprano — le digo Manuela, no sé si contesto, pero en realidad no me importa Salgo a toda, si de eso dependiera mi vida, pero reflexionándolo bien desde que llego a mi vida no de la mejor forma posible, hace que sienta de nuevo ese calorcito que se me había perdido con ella quiero ser de nuevo lo que era antes feliz, con ganas de experimentar miles de cosas, a

