"UNA SESION CON EL PSICOLOGO" PARTE 2

482 Words
_ a ver dímelo, realmente tengo curiosidad, y conociéndote haces lo que siempre quieres. Le conté todo con lujo de detalles y Harold no paro de reír en todo momento, que hasta le hice cansarse y sujetar su estómago. Después de ello empecé a revisar mis r************* , como mi costumbre es entrar a algunas páginas para leer se me ocurrió hacerlo hoy también. Para mi mala suerte me topé con algo que no me esperaba, existe una persona del cual no les he hablado, alguien con quien perdí contacto no hace mucho pero que realmente he estado extrañando. Aquella página me había llamado mucho la atención y por curiosidad la abrí y me encontré con algo que me dejo helada, con el corazón en mil pedazos, con un nudo en la garganta. En el instante que deje de leer lo que estaba escrito ahí, mis ojos se llenaron de lágrimas y para que Harold no lo notara cerré los ojos y me voltee hacia la ventana para mirar el cielo y decirle a esa maravillosa persona que no la defraudaría y que sea feliz donde quiera que esté. Intente con todas las fuerzas no llorar, pero fue inútil, mis lágrimas empezaron a brotar cual agua de manantial, Harold al verme asi me abrazo preguntándome que era lo que me pasaba, pero mi respuesta fue el silencio. Después de dos horas al fin me tranquilice, pero en ningún momento le conté lo que me pasaba, solo me levante y me fui a casa. Llegando a ahí fue lo mismo, azoté la puerta de coraje y me encerré en mi cuarto a llorar una vez más. Es muy difícil dejar de pensar en ella sin siquiera derramar una lagrima, me tomara mucho tiempo olvidar, por el momento mis locuras las dejare de lado, hasta que me sienta con las ganas de actuar de nuevo, solo espero que no me molesten. Una Semana después… Por fin me repuse. Salí de mi cuarto sonriendo y caminando con la cabeza en alto como los días anteriores de aquel incidente, mi familia esta con una cara de “y ahora está loca”, bueno ya no me sorprende para ellos siempre he estado loca, eso ya no me preocupa ni me importa. Si, esta vez me volví loca, pero por el dolor de haber perdido a alguien importante y eso ellos nunca lo sabrán. Recorrí todo el pasillo para llegar a la cocina y mi queridísima “prima” me miro de pies a cabeza como si hubiese visto un fantasma algo que me provoco algo de risa. Se debió de sentir feliz por una semana andando de acá para allá con mi futuro “esposo”, pero que lastima que se tiene que acabar. Buenos días hermana_ me dijo Helen volví con mas seguridad de la que ya tenia, despues de superar aquel duelo.
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