Gahil Albornés. Tengo la mirada enfocada en mi plato de raviolis, la voz de mi hermana se liga con la de Santos Muzzir, en este momento realmente me arrepiento de haber venido a este lugar, de haber aceptado ser parte de esta cena. Hace solo minutos que Santos me dijo esas palabras tan cerca de mi rostro, ¿A que juega? ¿Qué es lo que quiere de mí? ¿Por qué se burla de esta manera de mi hermana? No puedo apartar el hecho de que es un hombre muy apuesto, encantador y aunque siempre tiene un semblante serio y tosco, es muy interesante. Me siento extraña a su lado, cuando sus ojos se enfocan en los míos algo ocurre conmigo y no se de que se trata. Con cada vez menos comida en mi plato puedo ver la excusa perfecta para marcharme a casa y evitar tenerlo muy cerca de mí. – ¿Gahil? –la voz de P

