Ela recorrió el entorno de la casa, manteniéndose invisible para los ojos mortales, Enoc no la ha visto más, no se ha materializado frente a él, solo Grecia puede verla revolotear por el lugar. ― Lo hace para reconocer el espacio. ― Murmuró Grecia con suavidad, para aliviar la presión qué dejaba entre ver el rostro de Enoc. ― Lo sé pero me preocupa… ― … Te preocupa qué la entidad pueda percibir y se alerte. ― Complementó ante el silencio incómodo. ― ¿Los ves? Desde acá… Es qué mi visión es reducida. ― No, no está. Ni ella ni la entidad. ― Pero… ― Concentró su corta distancia visual en un punto específico. ― Un hombre está en casa. ― Fue más una pregunta qué una afirmación. ― Si, lo veo. No lo identifico pero si está allí. Ela, apareció frente a ellos, mientras su cuerpo se m

