(...) Mientras otras personas en sus casas tenían ratones, mapaches que le daban vuelta a los basureros en el patio, panales en las puntas de los árboles, gatos haciendo ruido por las noches o el perro de la vecina bautizando la entrada de tu casa como su baño privado, Nosotros teníamos algo peor… Adolescentes. David trataba de llamar a su familia, su ceño estaba más fruncido que en la mañana y sentía que en cualquier momento comenzarían a llover sapos sobre la casa según era su furia. — Ya te dije que no contestarán, corté las lineas antes de salir… — Pues seguramente ya se dieron cuenta de que no estás en casa. — puede ser… o puede ser que no. No estaba viviendo con ellos en florida, Dave, hace dos meses me mudé con Andrew, ¡pero tenía que llegar esa golfa de Eliana a creerse la d

