¿Quien Salva a Quien? Elizabeth sintió su respiración detenerse cuando escuchó un fuerte golpe al otro lado de la habitación. La pesada puerta de madera se abrió de golpe y dos hombres lanzaron un cuerpo al suelo con fuerza. Ella se inclinó hacia adelante, amarrada aún a la silla, con el corazón palpitando. La penumbra de la habitación apenas le permitía distinguir quién era, pero el sonido de una queja sofocada le heló la sangre. - ¡Gabriel! - exclamó, su voz quebrándose. El hombre levantó la cabeza con esfuerzo, el cabello desordenado y un hilo de sangre deslizándose por la comisura de sus labios. Sus ojos se enfocaron lentamente en ella y aunque su expresión estaba marcada por el cansancio y el dolor, el reconocimiento encendió un destello de furia en su mirada. -Elizabeth… - su vo

