Dejar los miedos en el pasado siempre te dará una nueva visión que cambiará tu forma de ver el mundo en muchas formas. Aferrarnos a nuestros miedos nos evita más tragos amargos, pero también nos impide vivir del modo en que desearíamos, porque no hay nada más limitante que saber que las experiencias pasadas no nos dejan mirar nuestras metas como algo posible sino como algo a temer. Aprovecha cada segundo que tengas para superarte, para soltar eso que siempre pensaste que te impediría avanzar y sigue dando pasos hacia el cambio en lugar de lamentarte por lo que no pudo suceder, el mundo en cruel, pero no va a derrumbarte a menos que le des la posibilidad. Lisa soñó con una boda de la que no recordó nada cuando abrió los ojos acurrucada en los brazos de Alessandro. Sonrió sin poder evitarlo

