AMINA Luego de esos hermosos días que pasamos junto a nuestras familias, nos tocó volver a la realidad y a casa. No es que no me guste la idea, pero de verdad que lo estaba pasando muy bien alejada de todos los problemas, pero como nada es eterno, aquí estamos de nuevo en casa. Al llegar sentí nuevamente una presión en el pecho, como si algo anduviera mal. Yo creo que es por todo lo que hemos pasado y a lo cual, no tenemos una solución hasta el momento. - ¿Estás bien amor? - me dice Nate abrazándome por la espalda. No quiero que este triste por como yo me siento, así que hago mi mayor esfuerzo y al girar mi rostro le sonrió. - Si cariño, esta todo bien - suelto y beso sus labios, beso que me es correspondido de inmediato. - Me alegro, deseo que estés tranquila. Recuerda que

