Epílogo

4289 Words

El campo se había vestido de fiesta. Algunas sillas elegantes de un blanco reluciente estaban dispuestas en dos filas, mientras que una alfombra colorada contrastaba con la grama verde perfectamente recortada. No había música. Tampoco se habían planeado fuegos artificiales, ni sorpresas de último momento. Todo había sido anticipado y aceptado por los novios, que se preparaban con nerviosismo uno frente al otro en el final de aquella alfombra, mientras el juez de paz repasaba los datos filiatorios en su libro, prolijamente acomodado sobre una mesa de madera envejecida. Los invitados eran pocos, tan pocos que llegaban a contarse con los dedos de las manos, pero el ambiente era de felicidad, de una felicidad absoluta que borraba cualquier indicio de duda o incertidumbre. -Te queda re lind

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD