www.buenovela.com

1783 Words
TOMÁS COOPER. Todavía estaba parado allí, mirándolos a los dos, asustado por toda la situación. ¿Cómo se me complicó tanto la vida? Me vendieron, me quitaron, ahora debo someterme a ellos. ¿Cómo actúa un sumiso? - Excusa. — Los miro nerviosa. —"Pero... ¿Cómo actúa un sumiso?" Los dos se miran y luego me miran a mí. —“Aprenderás con el tiempo. Ahora, ven aquí. Tomo varias respiraciones profundas y doy pasos temblorosos hacia él. Camino alrededor de la mesa y paso a Damon que no me ha quitado los ojos de encima. Me hizo sentir como presa entre leones. - ¿Eres virgen? “Tan directo. Siento mi cara en llamas. —"Por tu expresión, puedo ver que lo es". - Dice mirándome fijamente, no soporto mirarlo directamente a los ojos, eso me hizo bajar la mirada. Mi mente rápidamente grita "peligro". —“Como eres nuestro ahora, puedes llamarnos por nuestro nombre. - Dice y luego toma mi cintura, jalándome a su regazo. Me sonrojé violentamente por su acto, que me tomó con la guardia baja. - Lo haremos. Intenta llamarme por mi nombre. - Dice mirándome fijamente, sin desviarse. No puedo, no puedo, no puedo, demasiado cerca. —"Vamos, gatita. Diga mi nombre. Su mano roza mi muslo, lo que me hace jadear ante el acto. — LL-Lucifer. Él da una pequeña sonrisa. —“ Muy bien. Aquí está tu premio. ¿Otorgar? Mis ojos se abren cuando siento sus labios sobre los míos. Su mano sostiene la parte de atrás de mi cuello, mientras que la otra sostiene mi cintura. El mismo entra su lengua en mi garganta, sin querer termino soltando un pequeño gemido. Separa nuestras bocas y pasa su pulgar por mis labios. —“Eres nuestro. Nunca olvides eso. Todavía estaba fuera de mí por haber sido besada por él. Me estremezco ante el sonido de mi estómago gruñendo. Oh, no había comido cuando fui al dormitorio. Fue el castigo que pensaron que era justo por haber quemado la comida. —“Bueno, ya que hemos terminado aquí, podemos irnos. —Rápidamente se levantó de su regazo, casi cayendo si no fuera por el brazo de su hermano sosteniéndome. Lo miro sorprendida. —"G-Gracias...--" Soy interrumpido por sus labios. - Mmm. - Puse mis manos en su pecho, se sentía como si estuviera tocando una piedra, es tan dura. Su lengua entra en mi boca, haciendo que mis piernas se tambaleen. Estaba sujetando la parte de atrás de mi cuello con tanta fuerza, pero no hasta el punto de lastimarme. Su boca devoró la mía con tanta ferocidad que sentí que el aire se iba. Rápidamente giro mi cara para tomar aire, mi respiración era demasiado pesada. —“Sí, eres nuestro. - Dice sonando tan posesivo. Todavía estoy respirando muy rápido por lo que acaba de pasar. - Lo haremos. La voz de Lucifer me saca de mis pensamientos. Miro al que se había levantado de la silla. —“Vamos a tu nueva casa. —"Habla y luego mírame". —“Gradualmente aprenderás a ser sumiso. Así que es por eso que vamos a tomárnoslo con un poco de calma. - ¿Luz? – pregunto sin entender. — Sí, tómalo. Como eres nuevo en esto, no te aceptaremos en este momento. — Todavía estoy confundido y él lo nota, y sonríe. —“No vamos a tener sexo contigo en este momento. Coro fuerte con tus palabras. —“Eres virgen y aún no sabes muchas cosas, así que nos lo tomaremos con calma. Por ahora. - Baja la cabeza. ¿Por ahora? Jesús. - Lo haremos. Caminan hacia la puerta y los sigo con la cabeza gacha. Tengo tanto miedo de lo que va a pasar a partir de ahora, no quiero ir al burdel. — Bajamos las escaleras y veo muchos hombres armados, trago saliva. —Mi uzhe ukhodim, sledite za veshchami. (Estamos en camino, vigila las cosas.) Ignoro lo que dijo porque realmente no entiendo. — ¡Da ser! (¡¡Sí, señor!!) Frunzo el ceño y luego lo ignoro. Solo quiero saber dónde estoy, ni siquiera tengo la oportunidad de preguntar. Los sigo a los dos mientras comienzan a caminar de nuevo, salimos del casino y veo un auto muy lujoso. - Entra en. – dice Damon mientras abre la puerta del auto. Entro y me paro junto a Lucifer, al poco tiempo entra cerrando la puerta. Sentí la ansiedad de mi cuerpo, junto con el nerviosismo de estar entre los dos. —"OO-¿Dónde estoy?" Pregunto en un tono bajo. No quiero que se enojen conmigo. - Rusia. Lucifer dice con calma. Abro mis ojos. ¿¿¿¿¡¡¡¡Qué!!!!???? — RR-Rusia? No me lo creo, tan lejos de donde vivía. Realmente no puedes escapar, ni siquiera conozco este lugar y ni siquiera sé hablar su idioma. —“Una vez que te acostumbres, no te preocupes. Lucifer dice y pone su mano en mi muslo, dándole un pequeño apretón. Me hizo suspirar por su acto. Decido callarme, no decir nada más. Miro mis manos y juego con mis dedos. Que vida. **** Abro los ojos y parpadeo un par de veces cuando siento la luz del sol en mi cara. Miro alrededor del lugar y veo que estoy en una habitación enorme y muy hermosa. Sin querer, termino diciendo "Wow". Miro cada rincón de la habitación y me pregunto, ¿cómo llegué aquí? Me sobresalto un poco ante el sonido de un golpe en la puerta. — A-Ah.. ¡Adelante! ¿Son ellos? La puerta es abierta por una mujer muy joven. - Buenos días señor. — Le frunzo el ceño a este caballero. - ¿Señor? ¿Por qué me llamas así? – pregunto, realmente muy confundida por esta situación. La misma me mira sorprendida. —“Los jefes ordenaron a todos que lo llamaran señor. - ¿Por qué? Ella continúa mirándome sorprendida. — P-Porque eres su nueva sumisa. Cada vez que llega un submarino nuevo, debemos tratarlo con respeto. Esa es nuestra orden. Miro hacia adelante y dejo escapar un suspiro. —“De todos modos, señor. Mi nombre es Jessica, siempre me han elegido para preparar la ropa de los suplentes. - ¿Preparar? ¿Como asi? —“Debo elegir tu ropa. Incluso preguntaría por qué, pero recordé que es su orden. - Todo bien. Ella da una sonrisa suave. — Organizaré tu baño, vuelvo enseguida. — Camina hacia una puerta, me doy cuenta que es el baño. Cómo ha cambiado mi vida. Me dieron como pago a ellos, ahora soy su sumisa. Tengo una habitación muy bonita, hay que tratarme muy bien, esto es una locura. — El baño está listo, señor. Salió de mis pensamientos con su voz. - Gracias. Sonrió agradecido. Salgo de la cama y camino hacia el baño, entro y me sorprende mucho el tamaño. Dios mío, puedes vivir aquí muy bien, es tan grande. Veo la bañera llena y había algunas cosas en ella, me acerco y el olor muy agradable entra por mis fosas nasales. — Me quito la ropa, y me doy cuenta que en realidad estuve en pijama todo el tiempo, termino sonrojándome mucho con eso. Me relajo un poco en el agua y respiro hondo varias veces. Noto mis cicatrices en mi cuerpo, cicatrices que me he ganado para quienes deberían ser padres. ¿Seguirán queriendo que sea sumisa sabiendo que mi cuerpo está lleno de cicatrices? Dejé escapar un suspiro ante eso y luego salí de la bañera, me metí en la ducha y abrí la ducha. — Empiezo a lavarme el cuerpo y el pelo. Solo quiero ver a dónde va todo esto, cuando vean mis cicatrices definitivamente me enviarán al burdel. Salió del baño en bata después de hacer todo el aseo personal. Y encuentro a Jessica parada junto a mi cama, ¿puedo llamarla mía? De todos modos. — ¿Qué estás parando ahí? - cuestiono sin entender tu acción. —“Todos los demás submarinos me dijeron que esperara a que salieran del baño. - Arrugo la frente. - ¿Por qué? Se encogió de hombros y de repente abrió mucho los ojos. —“Perdóneme, señor. Rápidamente cayó de rodillas, dejándome sorprendido. - ¿Qué? —“No debería encogerme de hombros, lo siento, perdóname. Ella deja caer la cabeza al suelo. Me acerco rápidamente. —“Basta, no me importa lo que hagas o digas. No soy como los demás, me horroriza ver esto. Así que por favor levántate. - La alcanzo, ella parpadea un par de veces y toma mi mano. La levanto y le doy una pequeña sonrisa. —“No te preocupes por eso, no te haré nada. Eres un ser humano, debes tener tu opinión sobre las cosas. Ella baja la cabeza. — Los demás nos mandaban hacer lo que querían, si no obedecíamos, nos castigaban. — Habla bajito. ¿Cómo puede alguien ser tan cruel? —"¿H-permitieron que eso sucediera?" – pregunto, un poco aprensivo. Rápidamente levanta la cabeza, sorprendiéndome un poco. - ¡No! No sabían. Si supieran lo que están haciendo sus submarinos, los matarían sin piedad. “Esto es realmente cruel. "¿Por qué no te lo dijeron?" — Pregunta curiosa. Ella mira sus manos. —“Queríamos verlos felices. Nuestros jefes son buenos hombres, quiero decir, el Sr. Damon es un hombre muy bruto y frío, también bastante aterrador. Pero nos dieron un lugar, una casa, un trabajo, una nueva vida. Nueva vida a la derecha. —“De todos modos, señor. Os están esperando en el comedor para que desayunéis juntos. Llegamos muy tarde, ve a vestirte. Señala la ropa sobre la cama. Es algo muy..... digamos vulgar, no me gusta. — ¿Jessica? - ¿Hum, sí? —"¿Hay algo menos... Vulgar?" Ella me mira y saluda. —“Por supuesto, lo aceptaré. Va a... ¿Eso de ahí es un armario? Nuestro. Unos minutos más tarde regresa con otras prendas. —'Aquí señor. Son jeans negros y una camisa de manga azul. —“Gracias, Jéssica. Ya vuelvo. Agarro mi ropa y rápidamente voy al baño a vestirme. Me miro en el espejo y veo que estaba mejor que ese traje y mi pijama. Salió del baño y se acercó a ella. - ¿Bien? – pregunto un poco nerviosa. Maravilloso, señor. No sé si está diciendo la verdad o simplemente lo dice por miedo a que pase algo. - Gracias. —“Vamos, están esperando. Asiento con la cabeza y la sigo fuera de la habitación. VOTAR. COMENTARIO
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD