Jessica odiaba el estar cerca de Alexandra, al ser ella una marginada, no podía sentirse cómoda, no entendía la manera en que aquella mujer, que ahora estaba en esas condiciones se había hecho el centro de atención del Alfa Joseph y su hijo Steph, aquello no la molestaba solamente a ella sino a los demás que estaban dentro de la manada. Aunque a otro casi no le importaba. — ¿Qué haces aquí? Te dije que no quería verte Steph—suspiró— ¿A caso pensaste que me escaparía del hospital en el estado en que me encuentro? Te dije que no puedo hacerlo, llévame a la habitación por favor, Jessica—pidió. Al llegar a la habitación Jessica se retiró. Después de lo que Jessica le había hecho se le había quitado el apetito por lo que decidió no cenar, estaba cansada del día que había tenido, pero agrade

