—Alexandra, si tanto te da miedo que el Alfa, Joseph te despida no debes de preocuparte, no lo hará, todos en este sitio sabemos el gran esfuerzo que tu y tu equipo hacen para con la empresa—mencionó Eliot, el Gamma. — ¿Están todos vigilando a una marginada? —preguntó ella, negando con la cabeza aquello que escuchaba. —Pensé que ha estas alturas ya no se preocuparían por mi—dijo cansada. —Deberías de saber que Joseph es igual de terco como tú—respondió añadiendo. —Hablando de eso, él me ha enviado para hablar de la Ceremonia Lunar. — ¿Por qué? —inquirió ella—, me engaño para firmar la invitación, ahora ya es obligatorio que vaya—dijo molesta. Eliot, sonrió al escuchar eso. —Si, no puedo negar que fue astuto; pero creo que en realidad fue Esther quien ideó la solución al problema que J

