Eliot, regresó a casa, Merida, llegó dos horas mas tarde de lo habitual, subió a su habitación sin decir nada. Eran las 4:00 a.m. Eliot, estaba esperando a que su esposa regresara…mas no lo hizo. Llamó a su móvil, pero no obtuvo respuesta alguna. Se marchó a la empresa, Merida tenía el día libre, por lo que se quedó en casa, este le pidió que le avisara si su madrastra regresaba. Eran las 4 de la tarde, cuando recibió un video. Era ella, su esposa colgada de manos a la viga de un cuartón. Estaba golpeada, con el cabello desmarañado, sus ropas rasgadas, tenía golpe sobre los golpes. Las manos de Eliot empezaron a temblar frenéticamente. Caminó hasta la oficina de su jefe y el Alfa. —Joseph, tienes que ayudarme—pidió. Joseph al verlo tan pálido, fuera de sí, con su rostro desorientado, c

