Me desperté igual que los otros días, sentía que algo me faltaba, estaba con un humor horrible, mi nana optó por llegar más tarde para no verme y en la oficina todos corrían antes de que llegara. Me peleé con Sebastián, lo que quería era entender qué diablos paso, estábamos bien y dejo de contestar mis llamadas; llevo todo el día queriendo verla, besarla, escucharla, sorprenderla y ella no me quería ver, peleaba conmigo, decía cosa incoherentes y me manda al diablo sin explicación. - ¿Qué paso? -me pregunta Petter. - Que está loca, todas las mujeres están locas, ya sabía yo; ¡llévame a casa! - le grito, ¿que se supone que deba contestar? si ni yo sé. Cuando llego a casa le doy vuelta a mi cabeza, quiero entender, pero nada, ¿qué pudo pasar entre ayer y hoy para que estuviera así?, dure

