Capítulo 22. Derrotado Cristóbal Mendoza Ramírez León, Guanajuato, México En estos momentos soy el hombre menos afortunado del mundo, por un lado, estaba lo de mi mamá y por otro lo del caso pro bono, las dos cosas me tenían bastante mal. De esta no sé si fuera a salir, porque mi mamá estaría sí o sí, el sábado aquí en León. —Muy bien hijo, estamos en comunicación. Mi mamá es muy obstinada y no iba a quitar por nada del mundo el dedo del renglón. Dios mío, ahora sí que estoy metido en un buen problema. Saqué mi plato de cena del horno y cené más a fuerzas que de ganas, no sabía ni cómo hacerle para salir con Amaia, para ver a mi mamá y que no se enteraran ni Ivanna, ni Axel. Con todo eso en mente, me fui a dormir y sobra decir que no hice nada del caso pro bono y al día siguiente en

