Capítulo 21. Visita obligada Cristóbal Mendoza Ramírez León, Guanajuato, México Saliendo de la firma me fui caminando a solas a mi casa, me sentía de lo más mal que me pudiera sentir. Ivanna estaba decepcionada de mí y eso cualquiera lo sabría, era tan obvia su decepción que ella no me quiso llevar esa noche a mi casa y eso me hacía sentir mal, pero es que todo esto era tan difícil. En la escuela nunca nos habían hablado de estos retos enormes que nos iban a poner los despachos aun siendo pasantes y yo, no me sentía preparado para enfrentarlos y mucho menos sin una guía o un apoyo que viniera de Ivanna, pero yo sabía que eso no llegaría. Entré a mi casa y me puse a calentar algo de cenar, cuando me llamó mi madre y eso me hizo sonreír al menos un poco. —Hola, mamá, qué gusto que me l

