¡Viajando a un lindo lugar!

2051 Words
Escucho lejanos y bruscos ruidos, suena a quehaceres del hogar…. -¿Acaso duermo o estoy despierta? ¿Estoy atravesando una parálisis del sueño?Naaaah, ¡que broma! Es sólo mi madre limpiando los trastes. Vagando entre mis pensamientos, seguí dormitando y retirándome al mundo lejano e intermedio del sueño. No estás muerto, pero no estás del todo vivo que digamos, estás en una condición inerte y si lo deseas puedes viajar a tu mundo soñado. De pronto, la pantalla negra frente a mis ojos se abrió y me vi a mi misma, pero curiosamente no era yo…. Físicamente era como yo, era Laura, pero…. Sus ojos gritaban abiertamente el nombre de otra persona. Tan sólo en segundos pude sentir que pasaba de mirar a esa chica de lejos a estar dentro de ella… ¡Que sensación más extraña! Ah decir verdad me gusta lo que siento, estar aquí es cálido, pero… creo que esté no es mi lugar original. Ahora que lo pienso, tenía esa misma sensación el día de ayer, espera, espera ¿Acaso fue ayer? ¡Oooh por Dios! Mi sentido de ubicación está averiado. Pues a ciencia cierta, ahora mismo no si quién soy ni dónde estoy. Cómo último recuerdo tengo que mi nombre es Laura (no estoy muy segura), pero el aura de este lugar es distinto a San Francisco ¡definitivamente lo es! ¡Aquí estoy! Sentada en una suave piedra al lado de un riachuelo, sí, parece irónico pero este lugar es tan agradable que hasta las piedras tienen un grado de suavidad, o por lo menos se siente favorable estar sentada en ellas. Escuchar el agua correr y mirar las libélula volar mientras sus alas lucen hermosos colores a la luz del sol, es hasta ahora, una delicia en este extraño sitio. Todavía no se dónde estoy pero, no quiero saberlo. En lugar de preocuparme y asustarme por el lugar prefiero admirar y disfrutar del paisaje. “Tac" fue lo que escuché al mismo momento que sentí un fuerte dolor en la parte frontal de mi cabeza, sin lugar a dudas algo o mejor dicho alguien golpeó mi cabeza. Es obvio pensarlo considerando que las piedras no caen de los árboles. Al momento de sentir el dolor abrí mi boca para emitir un fuerte grito y dije…. -Disculpe bella dama, oooh que daño inconsciente tan grave he cometido. No fue para nada mi intención herirla de esa manera ¡Oh que apenado estoy! - ¿Es en serio? Definitivamente no estoy en San Francisco, allá no existen los hombres educados, y si los hubiera no serían tan decentes como este hermoso caballero. Definitivamente no estoy exagerando con respecto a la Esbeltez de este joven. Está (Como decimos en San Francisco) hecho con las manos, encaja al dedillo. Es perfecto desde los pies hasta la cabeza. Su pelo n***o como la noche combina a la perfección con la tez Trigueña de su piel (justo en este momento pensamientos indecentes llegaron a mi cabezota), sus ojos marrones claros me dejan entrever todo lo que esconde en sus pensamientos, con una nariz respingona y labios carnosos completa la ecuación de lo que es para mí un hombre perfecto. El chico frente a mí posee una estatura de 1.77 metros, brazos y piernas fuertes y una escultura increíble. -¡Uuuf! (dándome un leve golpe en la frente) ¿Es acaso este chico real? ¿Lo sacaron de la ficción? o ¿Lo hicieron especialmente para mí? - Disculpa, ¿A qué te refieres? -Ay disculpa (dándome cuenta que no estaba pensándolo, la emoción puso a trabajar mis cuerdas vocales y estaba expresando mi amor en altavoz). ¿Cómo te llamas? - Me llamo Carlos ¿Cuál es tu nombre hermosa joven? -Mi nombre es La….. -Hey Amelia ¡estás aquí! -¿Quien eres? ¿A quien buscas? ( mirando que no había ninguna chica alrededor, a menos que Carlos…. No, no, no. Ni pensar en ese tipo de desperdicio. -¿Cómo que a quien tonta? A ti. - A mi…. Pero, mi nombre es Laura, no conozco a ninguna Amelia. Aunque siendo sincera en este lugar sólo conozco a Carlos y ahora a ti chica, pero no sé tu nombre. Bueno, ahora que lo pienso siempre me ha gustado ese nombre ¡Amelia! Pero tristemente mis padres no me nombraron así. -Ahí vuelves con tus disparatadas otra vez. tenías mucho tiempo sin ponerte así. -¿De que hablas? -Mejor olvidalo. Y dime ¿Que hacen tú y Carlos juntos? normalmente evitas estos encuentros. -Ahora definitivamente estas hablando cosas extrañas, no había visto nunca a este hermoso chico, de ser así te juro que ya sería mi novio. -¿En serio dulce Amelia? no imaginas cuanto tiempo esperé por escucharte decir eso. -Ajajajaha ¿A caso es una broma Amelia? tú repeles el amor a viva voz que te expresa Carlos. ¿Estás bien? (toca la frente de Amelia) parece que estás enferma. -Suelta, Suelta. Estoy muy bien. Y dime, ya que te encargaste de arruinar mi rinconcito de amor..... ¿Quien eres? y ¿Dónde estoy? -Como que he visto esta escena antes.... Soy Matilde y soy tu amiga de toda la vida, bueno, menos en los momentos que te pones loquita como ahora. Y pues querida amiga, estás dónde siempre has estado..... En el despampanante Giralto. -Uuum, Matilde. ¿Giralto dices que se llama? suena familiar este nombre... ¿Dónde lo escuché? - Pero Amelia, claro que lo has escuchado. Tienes toda tú vida viviendo en Giralto. -¿En qué fecha estamos? -Amada Amelia, cómo sabes, aquí nuestra guía son los cambios de las estaciones. estamos en el año Roselto. -Ooooooh. ¡Gracias Carlos! no entiendo mucho pero está bien. No está tan mal el lugar. ¿En qué estación estamos? -¡Es algo obvio Amelia! Las flores indican que es primavera (añadió Matilde). En ese momento quedé muy pensativa, en el lugar que estaba ayer (supuestamente mi casa) era verano, es imposible que sea el mismo lugar. Y ellos no mienten, ya que toda la naturaleza me grita la palabra ¡primavera! -Ok, Matilde. Gracias por orientarme un poco... ¿Me puedes permitir un momento con Carlos. -Está bien, los dejo solos. Las cosas están muy extrañas hoy. Sin darme cuenta, en tan sólo poco tiempo quedé flechada de amor por este guapo trigueño. El alboroto de mis neuronas se sintió al instante y todo mi cuerpo reflejó los signos de una persona enamorada, embobada y asfixiada de amor por alguien. -¿Laura estás ahí? Pregunté inocentemente a mis adentros, con esperanzas de estar aún con los pies sobre la tierra. -¿Que quieres hacer ahora Amelia? (Preguntó Carlos) -Uuum. Lo que quiero hacer no es nada sano (pensando hacer de todo menos orar). -¿A que refieres? -Nada, olvidalo. Vamos a caminar. muestrame el lugar (mientras le decía a mi yo interno que controle sus impulsos). Mi primer paseo con Carlos fue indescriptible y fabuloso, pude conocer un 15% del llamado Giralto, que según mi supuesta amiga Matilde es en el lugar que siempre he vivido, pero para mí todo en este mundo es completamente nuevo. Increíblemente este lugar es perfecto y no lo digo por exagerar, me siento como una princesa en su propio cuento de hadas, pero ¿Por qué me siento así? ¿Acaso este lugar fue hecho para mí? -Definitivamente no Laura, no seas creída. Ignora esos pensamientos y disfruta del paisaje. Al alejarnos un poco del riachuelo, subimos una pequeña pero escarpada cima, a pesar de su altura escalarla fue divertido (Como no serlo, con tan grata compañía), al llegar al tope disfrutamos por un largo rato de las plantas, hongos, helechos, frutas, animales y el clima del lugar. Hablamos sobre nuestros gustos, sueños y ambiciones, mientras observabamos detenidamente el quehacer cotidiano de los habitantes de una aldea cercana, curiosamente a pesar de sus ocupaciones los aldeanos irradiaban felicidad, luego de preguntar mi acompañante dijo: -Ellos están felices porque han decidido dejar los lamentos y apreciar el momento. Sus pocas pero ciertas palabras provocaron en mí un deseo inmenso de disfrutar el momento y simplemente decidí hacer eso. El resto del día caminamos a través de los montes, ríos, praderas y valles, de la afamada zona llamada por los giraltienses "El cielo" y no exhageraban, definitivamente ese lugar junto a la fresca brisa primaveral, los cálidos rayos del sol encontrándose con la piel y el hipnotizante aroma de las flores causaba una hermosa sensación de estar en el paraíso más anhelado. Las cálidas y educadas palabras que salían de los labios de Carlos, las risas, los gestos de afecto y la grata compañía crearon el escenario perfecto para sellar ese día como el mejor momento de mi vida. Tan hermoso fue lo vivido que recostada en los fuertes y calientes hombros del hermoso trigueño ojos claros, sin notarlo empecé a dormitar hasta que perdí la noción del tiempo y caí en un profundo sueño. -¡Amelia! ¡Despierta! ¿Por qué sonríes así? -¿Dónde estoy? (dije asustada) - Oh no, estás más loca que una cabra. Ya ni sabes dónde estás cuando te pasas de copas. En ese momento reconocí que era la voz chillona, insoportable y horrible de mi apática madre. Así que sólo cerré mis ojos con el deseo de seguir durmiendo para evitar la nueva realidad. -Sé que eres adulta, no quieres que te digan que hacer y yo no deseo meterme en tu vida, pero te recuerdo que debes ir a la Universidad, sí aún eres estudiante (emitiendo un gesto de duda). -¿Cuánto dormí? -Alrededor de tres horas. -No bromees, no es cierto (pensando que en mis sueños disfruté de un día muy largo). En ese instante motivada por entender lo que pasaba, me puse de pie, tomé una ducha y me puse hermosa (bueno, me arreglé mejor, siempre he sido hermosa. por suerte algo que nunca he perdido es mi conciencia de belleza externa) y me dirigí a la biblioteca. A modo de ratón bibliotecario busqué datos relevantes sobre los sueños y su nivel de realismo, y encontré lo siguiente: Los sueños son esos hechos que vivimos cuando estamos durmiendo, y las situaciones que se nos plantean en ellos son la mayor parte de las veces algo fascinante, estos están directamente conectados con nuestras emociones y nuestras experiencias, y, en ocasiones, son tan auténticos que no parece que estemos durmiendo. La fase en la que solemos soñar es en la REM (movimiento rápido de los ojos), el cerebro está activo y funcionando plenamente para archivar aquellos recuerdos que necesita almacenar y deshacerse de los menos importantes. Según los expertos, en esta fase, los sueños pueden parecer muy reales, porque incluso son literales ya que el cerebro está decidiendo qué recordar y qué olvidar. Dentro de las causas de estos sueños hiperrealistas encontré que pueden ocurrir por: estrés, embarazo, alcohol, drogas, ansiedad, cambio de horario, y problemas de salud mental. Creo que obviando las drogas y el embarazo estoy padeciendo de todas las otras causas. Así que sin pensarlo dos veces llegué a la conclusión más simple "fue sólo un sueño". Aunque mi respuesta parecía lógica y oportuna dadas las circunstancias, sentí una fuerte palpitación dentro de mí y una voz en mis adentros que me susurraba "fue real", y sí, sentí que era real, anhelé que fuera real. Las maravillas que viví en Giralto eran indescriptibles. Por un momento, después de muchos años recordé mi lado religioso y le pedí a Dios con ambas manos unidas que hiciera realidad mi sueño, que me regresara a Giralto con mi hermoso Carlos, que me..... -¡Laura de mi vida! Aún estás viva. -Matil.... oooh no (recordando que estaba en el otro mundo) Ámbarrrrrr (vociferé con emoción luego de audazmente haber recordado el nombre) ¿Cómo estás amiga? -Chasqueada con los resultados de Álgebra, pero bien porque me encontré con mi mejor amiga!!! Mientras escuchaba a Ámbar, dejé dirigir mis ojos a través del cristal tras la silueta de un chico misterioso que parecía ser perfecto y era idéntico a..... -¿Carlos? ¿Eres tú?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD