• CAPÍTULO XXII •

2466 Words

Decir que no estaba nerviosa era poner por menos aquello que sentía y la verdad era, que sí lo estaba.  Aquél beso aún podía sentirse sobre mis labios y a pesar de que por dentro moría por querer tocarlos y gritar para expulsar todo aquello que sentía. Mi cuerpo permanecía tranquilo manejando mientras Thomas estaba a mi lado lanzando unas cortas miradas que solo me ponían más nerviosa.  No sabía qué había significado ése beso exactamente, ni siquiera sabía qué decir. Ambos estábamos en un completo silencio y por un momento llegué a pensar que al igual que yo, el pelinegro había quedado sin palabras ni explicaciones, por lo que obligarme a restarle importancia a ese acto fue lo único que pude hacer.  El beso solo había sido una muestra de su cierta hipótesis. Quizás solo había sido un im

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD