ROHAN:
Encontrarme con ella en el ascensor fue como obra del destino, se notaba a primera vista que ella estaba en apuros porque no dejaba de presionar el boton de abrir del ascensor. Era muy linda ver lo animada que era y pensar que cuando exprese mis disculpas en el ascensor se puso de mal humor tanto que me devolvió las rosas.
Entendí su enojo pero ella tampoco entendía mi enojo hacia esa encargada de la florería, quería matarla por lograr a que mi pequeña Al se enojará. Si le contaba la verdadera razón de lo sucedido tal vez ella ya no me odia más, asi resolvería mi compromiso y me casaría con ella. Mientras tenía mi fantasía de estar casado con Allet vino de un golpe mi realidad sobre como decirle a Allet que nos estan esperando en su casa celebrar nuestro compromiso.
¿Cómo llegué a esto? Creo que estoy pagando algo del pasado en esta vida.
Dejando al lado mis pensamientos, mire como Allet se iba apenas el ascensor se abrió.
—¿Qué pasa? —preguntó.
Sin darme cuenta había agarrado su muñeca.
—Lo.,. lo que pasa es que... quería hablar contigo sobre la reunión.
Ya no sabía lo que estaba por decir.
—si, por eso te disculpo y no te preocupes por eso. Regresa con cuidado, adiós.
No podía dejarla ir.
—No espera, quería que ...
La volví agarrar.
Cada vez sentía el odio de Allet.
—si, por eso que te disculpo y no te preocupes—dijo, poniendo una cara de sueltame, así que la solté—bueno si eso es todo, me voy. Adiós.
—No, yo quiero...
Volví agarrar su muñeca para que no se escape otra vez.
—me estas lastimando y ya te disculpe, además tengo que ir a la famarcia e irme a mi casa.
La solte.
Otra vez la había lastimado pero no podía perder esta oportunidad.
—Es cierto, vamos a la farmacia.
—Si, pero me voy sola.
Allet se volteó como si ya hubiera terminado la conversación pero yo todavía no.
—No, como yo te golpee, entonces debería pagar por tus medicinas.
—Okey. Entonces transfiere 20 dolares a mi cuenta, ahora te paso mi número de cuenta.
Saco su celular y empezó a delizar su dedo ágilmente en la pantalla.
—No traje mi celular pero si tengo en efectivo.
—Entonces dame los veinte dolares en efectivo para comprarlos.
Mierda.
Ella tenía una respuesta a cada excusa que decía. Fingí revisar mis bolsillos para demostrar que no había traido dinero.
—Me equivoque. No traje dinero en efectivo pero si traje mi tarjeta, con eso puedo pagar.
—tsk... —chasqueo su lengua— okey, vamos.
Pude sentir un gran alivio.
Salimos del edificio, mi pequeña Al caminaba al frente mientras que yo caminaba detras admirando la hermosa figura que mostraba desde atrás. Ella tenía una pequeña cintura que podría rodearlo con un solo brazo, pareciera que no comiera adecuadamente.
Llegando al carro, mi pequeña me abrió la puerta dandome a interpretar que yo era como una dama y ella un caballero.
Eso no estaba mal.
—puedes entrar—dijo sonriendo.
—gracias—dije.
Ella ,en serio, me queria hacer parecer una dama y yo ya estaba siguiendole el juego pero ahora no es el momento.
Rohan, enfocate en la misión.
—de nada—contestó.
Cerró mi puerta y subió al asiento del conductor.
Encendió el carro y salimos del estacionamiento, ya queria iniciar la conversación sobre el compromiso pero no sabía en que momento hacerlo sin que llegue a enojarse.
—oye
Allet rompió el hielo.