ALLET:
De solo ver el trabajo que no había hecho en la mañana, mi cuerpo automáticamente cayo hacia mi escritorio haciendome gritar de dolor por recostar mi frente lastimada ahí. Tal vez tendría que llevar el trabajo a casa pero eso arruinaria mi plan de estar libre para pasar tiempo con mamá y con mi hermana.
Antes tendré que pasar por una farmacia.
El tiempo empezaba correr, el sonido del segundero de mi reloj empezaba a invadir mi cabeza como si me estuviera hipnotizando para dormir. Ahora recordaba que no había dormido bien por una semana ya que se acercaba la fecha límite para presentar la propuesta de adquisisión de una nueva tienda. Desearía que él estuviera aquí. Ya me estaba costando mantener abiertos mis ojos asi que era mejor rendirme ante el sueño...
"ring ring"
Mi celular empezó a sonar.
—cinco minutos más.
Agarre mi celular para apagar mi alarmab y vi que en la pantalla de mi celular estaba el número de mamá, le mande un mensaje que estaba en camino y ella contesto con un "ok, con cuidado"
Mierda, me había olvidado por completo que tenía que ir a casa.
Mire si la hinchazón de mi frente había bajado pero aún estaba rosado.
Faltaban treinta minutos para que sean las seis por lo que rapidamente salí de mi oficina para bajar por el ascensor. El ascensor ya estaba subiendo a mipiso y cuando llego no abria la puerta, presione varias veces para que se abriera pero seguía igual.
Una voz salió de mi atrás que dijo:
—tranquila, se va a malograr el ascensor si sigues haciendo eso.
Por alguna razón esa voz se me hacia conocida pero al parecer estaba comportandome como una niña que no tenía paciencia. Me avergonce.
—si, tienes razón. Lo sien.. —dije volteandome para disculparme en persona pero las palabras ya no salieron al ver quien era esa persona. — ¿Qué haces aquí?
—Allet, solo vine a disculparme contigo por haber sido muy grosero.
Él parecía un perrito totalmente arrepentido. Con su expresión triste y unas orejas de perrito harian una excelente combinación. ¿Qué estoy pensando?
—No me llames con tanta familiaridad porque no nos conocemos lo suficiente para tener esa confianza.
—Lo entiendo y espero que me disculpes aceptando las rosas que te traje
Me entregó unas rosas de color amarillo, estaban bonitas.
Esta era la primera vez que me regalan rosas como disculpa, mayormente me entregaban cuando ganaba un concurso y cuando me gradue de la universidad. Mire las rosas y su expresión triste parecía que realmente estaba arrepentido por lo que parecería injusta si no lo disculpaba.
El olor de las rosas era muy rico, lo que inconsientemente me había acercado a olerlas pero algo punteagudo me hinco la nariz. Había un papel escondido entre las hojas de las rosas.
Seguro que era una nota disculpandose.
Era muy encantador.
Agarre el papel y decía: " Eres muy simpático, llamame para quedar. 987XXXXXX". Al parecer había olvidado borrar su evidencia cuando fue a coquetear con otra persona y pensar que era un buen tipo, hombres así es mejor mantenerlos lejos.
Menos mal que me di cuenta a tiempo y que este compromiso no se haya dado.
—oye idiota, si vas a entregar tus rosas como disculpa, al menos haslo bien.
El ascensor se abrió y entramos los dos.
Empuje suavemente las rosas contra su pecho para que las agarrará.
Mi cabeza empezó a marearse pero mantuve la compostura para que no se notará.
—No, es una malentendido. Escuchame.
Cada palabra que decía hacia que me mareará más, acaso será por el moretón o por no haber dormido bien.
—esta bien.
Volví agarrar el ramo de rosas y saque el papel para devolverselo.
Estaba muy cansada para estar escuchando explicaciones ahora mismo.
No entendía porque el ascensor estaba demorandose en bajar si solo esabamos en el cuarto piso, estabamos por llegar al primer piso.
Salí a penas las puertas terminaron de abrirse.
Ya quería ir a una farmacia para comprar algunas pastillas para el mareo pero algo agarro mi muñeca, era él. Lo mire para encontrar alguna respuesta ante su acción pero él solo me miraba.
—¿Qué pasa?—pregunté.
Tiré de mi muñeca para que soltará y lo hizo. Él me soltó y luego se ruborizó pasando su mano por su cabello.
No entendí porque hacer algo asi para que luego reaccione de esa manera.
—Lo.,. lo que pasa es que... quería hablar contigo sobre la reunión
El dolor de mi frente cada vez incrementaba mientras que él se tomaba el tiempo para hablar.
Mire mi reloj y no iba alcanzar a llegar a mi casa, por lo que seria mejor terminar esto de una vez.
—si, por eso te disculpo y no te preocupes por eso. Regresa con cuidado, adiós.
Volvió a agarrarme de la muñeca pero esta vez me sujeto fuerte.
—No espera, quería que ...
Sin dejarlo terminar, di un tirón para que me soltará de una vez más.
—me estas lastimando y ya te disculpe. Se me está haciendo tarde para llegar a casa y todavía no paso por la farmacia.