Esposas prestadas 10

1240 Words

Alfredo no vio a Azucena en toda la jornada del jueves. Al principio no le dio importancia; asumió que aquel día no trabajaba en el club. Sin embargo, conforme avanzaron las horas, su ausencia empezó a ocupar un espacio desproporcionado en su pensamiento. No era ansiedad exactamente, sino una expectativa muda, como si el día estuviera incompleto sin ese encuentro casual que no terminaba de producirse. Descartó la idea de ir a buscarla a su casa. No sabía dónde vivía con exactitud, y aunque lo hubiera sabido, le habría parecido un gesto impropio, invasivo. También pensó en pedirle el teléfono a Lucía, pero algo en su interior se resistió: no quería parecer impaciente, ni dar un paso que luego no pudiera desandar. En aquel lugar, había aprendido, las cosas llegaban cuando debían llegar, o n

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD