Esposas prestadas 9

1501 Words

Aquella respuesta, tan simple, le provocó a Vera una sacudida inesperada. No era una promesa ni una presión. Era una constatación: él estaba ahí, consciente de todo, y aun así seguía. —No busco complicaciones —dijo ella, más para sí misma que para él. —Yo tampoco —respondió Pablo—. Solo momentos. Las palabras quedaron flotando entre ambos. Vera se dio cuenta entonces de que Pablo era varios años menor que ella. No mucho, pero lo suficiente para notarlo en la forma despreocupada de moverse, en esa ausencia de peso que a ella le resultaba extrañamente atractiva. —¿Y tú? —preguntó ella—. ¿También estás casado? —No. —Sonrió—. Supongo que la ausencia de alianza me delata. Él apoyó el antebrazo en la barra, más cerca ahora. El contacto no se produjo, pero estuvo a punto. Vera sintió el calo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD