La mañana de aquel domingo se había despertado luminosa pero templada, con ese sol amable de finales de primavera que en Albacete todavía permite tener las ventanas abiertas. Félix preparaba café en la cocina mientras Aurora terminaba de peinar a Eva, que se quejaba con una sonrisa medio fingida. En el salón, Aurori hojeaba un libro de María Zambrano para un trabajo de clase. —Mamá —dijo de pronto la adolescente, alzando el móvil—, Sonia ha escrito en el grupo. —¿Qué grupo? —preguntó Aurora, saliendo del baño con la pequeña en brazos. —"Promoción 93". Dice: "Hola a todos. ¿Qué os parecería una quedada? Solo para ponernos al día, sin excusas. Finales de junio, en Albacete. Los de siempre. Contadme si os va bien." Félix salió de la cocina con dos tazas de café y una sonrisa ladeada. —Si

