bc

Mi Amor Eterno: Ayer, Hoy y Por Siempre

book_age18+
187
FOLLOW
2.0K
READ
killer
possessive
sex
arrogant
dominant
mafia
drama
city
secrets
seductive
like
intro-logo
Blurb

SEGUNDA TEMPORADA DE " MI AMOR PELIGROSO"

Sam había pasado 4 años queriendo llenar aquel vacío que dejó su primer amor. Su ambición lo llevó a ser un hombre solitario, temido muchas veces, aunque para él, eso no era nuevo. Pero había algo dentro que no soportaba. Aquella voz que le decía, como sería su rutina si no fuera tan duro y cerrado. Siempre lo llevaban a imaginar la vida que llevaría, si tan solo hubiera tomado buenas decisiones. Pero él nunca se arrepiente, solo de una cosa, de haber dejado ir a su ángel, de haberle dicho aquel "adiós" que la destruyó por completo.

Su alma divagaba, queriendo apaciguar aquel cruel carácter suyo, y una vez más, su mirada chocó con aquellos ojos verdes , su corazón, no tuvo salida, aun que sabia que era peligroso ,no estaba en su sano juicio dejarla otra vez. Pero su pasado obscuro lo atrapó una vez más. Su amor se encontró entre el rencor y la felicidad, la obsesión y la pasión, el placer y los secretos, el peligro y la muerte. ¿ qué tan destructivo es el amor?.

Para comprender ésta novela deberán leer la primer parte.

chap-preview
Free preview
Capítulo 1
SARAH Tenía 22 años, trabajaba en una editorial muy famosa y reconocida, tenía nuevos amigos que conocí en la Universidad, mi propio departamento , mi propio auto y mi propia vida. Ya había logrado mi sueño y me sentía tan orgullosa de mi misma, todo había ido justo como lo planee. — Buenos días Edith —saludé a la asistente de mi jefe y ella me sonrió alegre. — Buenos días Sarah —me devolvió el saludo con cortesía. Entré a mi oficina y cuando sentí el aroma a jazmines me relaje, me senté y comencé mi día. — Hola trabajadora sin frenos —vi a Melanie entrar. — Hola, ¿qué haces aquí? Deberías estar en el hospital —dije sin quitar mi mirada de la computadora. Ella era enfermera. — Marcus me cubre —dijo con una gran sonrisa— oye te traje algo —dejó una canasta con dulces encima de mi escritorio y pude saber que sucedía. — No iré y con dulces no me convencerás —le dije sonriendo. — Oh vamos! Sasha dijo que irá con Daniel y yo necesito que tú vengas conmigo —dijo haciendo puchero. Melanie, Sasha y Daniel eran mis amigo, los que conocí en la Universidad, con los que no perdí contacto y seguíamos con nuestras encuentros como antes. Son persona de confianza y la verdad un tanto locas para su edad. — Tengo trabajo —puse una excusa. — Claro que no, sabes que Jeff te daría una semana entera de descanso porque trabajas demasiado — — Pues es lo que quiero, porque trabajar es lo que me apasiona —sonreí orgullosa y ella solo rodó los ojos. — Okey gruñona —dijo dándose por vencida y yo reí hacia su comportamiento de niña. — Disfruta de la fiesta —le dije cuando estaba yéndose. — Y tú disfruta de envejecer más rápido —y se fue, reí un momento y seguí con lo que había empezado a hacer. Cuando el reloj dio el medio día salí a almorzar a un restaurante cercano. Me senté en una mesa y seguí leyendo un manuscrito mientras comía una ensalada. — ¿Sarah? —escuché una voz masculina, alcé mi mirada y cuando lo vi no logré reconocer de quien se trataba— ¿no me reconoces? —preguntó y yo negué con la cabeza disculpándome. — Lo siento, pero creo que te confundiste de persona —dije algo incómoda. El chico rubio, con barba y buen bronceado se sentó frente a mi sonriendo. — Soy Britt —se entusiasmó.Y cuando lo miré más de cerca lo pude reconocer. — BRITT! —dije emocionada y él rió. Ambos nos levantamos y nos hundimos en un largo abrazo— creí que estabas en África como voluntario —hablé separándome de él. — Si, pude venir por una temporada ¿y cómo estás? ¿qué es de tu vida aquí? —preguntó emocionado de escuchar mi respuesta. — Soy la editora en Forridt —dije orgullosa y sus ojos brillaron. — Felicidades!, estoy orgulloso de ti, llegaste muy lejos —tomó aire y su sonrisa se desvaneció— no sabía nada de ti desde que...bueno hace 4 años —dijo y miró la mesa como arrepentido de haber dicho eso. Tomé su mano y él me miró. — Tiempo pasado Britt, hoy soy una persona nueva, ya dejé eso atrás, ya lo superé, no me importa hablar de ello —dije segura y él sonrió nuevamente. — Me alegro por ti Sarah, eres una chica realmente valiente —habló apretando mi mano y yo solo le sonreí. Escuché un carraspeo y vi a Melanie frente a nosotros, quien nos miró con una sonrisa maliciosa. Alejé mi mano de la de Britt y le sonreí. — Melanie ya te dije que no iré —dije en cuanto se sentó junto a Britt. — No estoy aquí por eso —dijo mirándome— solo quiero saber quien es el fortachón que está junto a mi —Britt sonrió. — Melanie él es Briit un viejo amigo y Britt ella es Melanie, mi amiga —los presenté y ellos se saludaron amistosamente. El tiempo de almuerzo acabó entre risas y bromas. Me alegraba que mi amigo haya vuelto, pues hasta donde sabía fue a África a ayudar personas, me emocionó que nos hayamos encontrado, lo extrañaba. Melanie y yo nos despedimos de él, salimos del local y nos encaminamos al edificio donde trabajo. — Dime que no tiene novia —dijo de repente ella robándo mi atención. — No lo sé, no le he pregunté —dije ya entrando a mi oficina. — Es lindo —dijo y su teléfono sonó— mierda, debo irme al parecer necesitan de mi ayuda —se despidió y salió corriendo. El día terminó a las 7 de la tarde y subí a mi auto encaminándome a mi departamento para descansar un poco. Las vacaciones llegaron y el calor era agobiante. Entré a mi departamento y dejé mis cosas en donde deben estar, fui a la cocina y comencé a prepararme algo para comer. Cuando terminé de hacer un delicioso espagueti me lo devoré. En el baño me dí una ducha y me puse algo angosto y cómodo, comencé a revisar mi agenda hasta escuchar el timbre de la puerta principal, me levanté y fui a abrir. — Hola preciosa —dijo Daniel con alegría al verme, noté que llevaba unas bolsas y arrugué mi nariz al recordarlo— ¿lo olvidaste verdad? —preguntó y lo miré con pena. — Lo siento, es que estuve muy concentrada en mi trabajo y olvidé que hoy veríamos películas —dije mientras él entraba y dejaba las bolsas llena de comida en la isla de la cocina. — Está bien, no pasa nada... —me alivió. Ambos nos sonreímos hasta que él se acercó y me abrazó. Daniel y yo estábamos construyendo algo así como una relación en concreto, durante casi 2 años, me agradaba de que supiera que quiero y debemos ir despacio, así que estuvimos de acuerdo en pasar más tiempo juntos y eso es lo que había olvidado por completo , sin duda lo que me agradaba más de él es que se toma todo con calma y tranquilidad. Daniel preparó la comida mientras yo buscaba una película. — ¿Cúal vemos? —le pregunté en cuanto él entró y dejó los bol llenos de comidas en una pequeña mesa. Se paró detrás de mi y beso mi hombro desnudo, gesto que me hizo respirar profundo. — Sarah... —susurró a mi oído, provocando un escalofrío— ya no puedo seguir esperando —volvió a mi hombro y dejó otro beso, cerré los ojos y me volteé para mirarlo. — Debemos ir despacio Daniel... —le susurré también. — No puedo...contigo no —dijo antes de unir nuestros labios en un beso lleno de deseo. Me guió hasta el sofá y me sentó en su regazo a horcadas mientras nuestros labios seguían sin interrupción. Ambos sabíamos que eso era algo que estábamos anhelando y deseando pero ahora que llegó me sentí incómoda en cuanto una de sus manos subió por mi espalda por debajo de mi blusa. — Espera espera... —lo detuve y él me miró— no puedo hacerlo, aún no estamos preparados —hablé en voz baja con pena mirándolo justo a los ojos, noté decepción en ellos. — Estuve esperándote dos años...¿no crees que es demasiado? —preguntó haciendo que yo me separe de él y me ponga de pié. — No lo sé Daniel...es que...aún no me siento cómoda con esto...éramos amigos hasta hace dos años —dije y él solo se mantuvo callado mirándome desde el sofá , luego se levantó y me besó nuevamente, pero ésa vez dejé que lo hiciera, me quitó la blusa y así fue poco a poco haciendo que él sonriera de felicidad al tenerme desnuda en sus brazos, me hizo sentir bien y la verdad era algo que extrañaba, estar con una persona sin problema alguno, solo él y yo, nadie más. Sin duda mi vida seguía subiendo las escaleras al cielo, a la gloria, ya nada podía tirarme al piso. ¿o si?. — Fuimos muy despacio... —musitó Daniel sarcástico cuando se levantó del sofá dejándome allí desnuda ,yo solo reí mientras él se vestía. Nos quedamos mirándonos mutuamente hasta que él se arrodilló a mi altura y me dio un besó en la frente. — Gracias por aparecer en mi vida... —le susurré antes de abrazarlo. Me sentí enamorada, sentí un amor creciendo en mi pecho después de aquel crudo invierno que duró más de lo previsto. — No sabes cuanto te quiero...creo que te amo —soltó después del abrazo. Iba a decir lo mismo pero no me salía la voz ,las palabras quedaron en mi garganta haciendo presión. No sabía que mierda me pasaba, solo le sonreí y volví a abrazarlo. Después de vestirnos Daniel se marchó, ya que era demasiado tarde y no me agradaba dormir en la misma cama, él lo sabía por eso ni lo comentó— nos vemos mañana,...¿te parece si nos vemos en la cafetería en tu descanso? —preguntó con alegría en su voz. — Está bien...nos vemos mañana —le dije sonriendo, él se inclinó y me dio un corto beso en los labios. Nos despedimos y cuando se fue me di una segunda ducha, me encame y me dormí con una sensación en el cuerpo que me hizo soñar con los ángeles. ~~~~~~~~~~~ Al otro día fui normalmente al trabajo y me encontré con una rosa en mi escritorio, me hizo sonreír al instante. Daniel tan dulce y romántico. Pero no, él no era, no tenía nombre ni nada solo una nota que decía.Una rosa roja ,como la sangre, y hermosa como tú...Me quedé con la nota en la mano pensando en quien sería . — Huuu y ¿eso? —escuché a Melanie entrar a mi oficina. — No lo sé, lo encontré aquí —dije y ella leyó la nota. — Un admirador secreto —dijo con sus cejas enarcadas, rodee los ojos y me senté en mi silla rotativa— de todo modos ya no tendría oportunidad... —dijo y me miró con picardía, eso me hizo saber al instante lo que pasaba por su mente. — Te lo contó ¿verdad? —pregunté decepcionada. — Es mi mejor amigo...claro que me lo contó —dijo con una sonrisa— no sabes lo feliz que está... —dijo con una sonrisa enorme que me obligó a sonreír de la misma forma. — Es un tonto...se supone que nuestra intimidad es un tema solo entre él y yo...luego hablaremos —dije antes de entrar a mi ordenador y comenzar la rutina.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Profesor Roberts

read
1.7M
bc

Bajo acuerdo

read
48.8K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
7.4K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
57.7K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.4K
bc

Tras Mi Divorcio

read
575.6K
bc

Después del divorcio, me gané la lotería de Navidad

read
1.7K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook