Ilianovich profundizó el beso metiendo su lengua para explorar su boca, sonidos eróticos y húmedos se podían escuchar, un beso tan apasionado como necesitado, besos mojados exquisitos y demandantes. Tiempo llevaba deseando esos perfectos y dulces labios, sin duda alguna serían su adicción y ella su perdición. —Dime que es real—expresó —, dime que no es un maldito sueño y que es real que estoy besándote. Anastasia en respuesta llevó sus brazos alrededor del cuello de Ilianovich para pegarse más a él acarició los mechones de cabello de la parte de atrás , no quería que hablara solo quería que la siguiera besando de esa forma, ese acto le encantó a Ilianovich, llevó la mano a su cuello sin ejercer demasiada presión y siguió con besándola con hambre. También para ella parecía irreal que

