Unos golpes en la puerta ,despertaron a el pelinegro, soltó un gruñido fastidiado ¿Quién mierda le despertaba?¿ Es que acaso no podía tomar un simple sueño en esa casa?
Se levantó de la cama, llevando puestos unos cómodos pants y sin camiseta, a regañadientes caminó hacia la puerta.
—¡Hola Ilianovich!, disculpa si te desperté, lo que pasa es que no quería irme sin despedir, espero y no molestar.
¿Es enserio?
Era Wendy la que tocaba su puerta y la que
ahora mismo sin que él se lo pidiera entraba a su cuarto. Con el ceño fruncido observó como la mujer caminaba seductoramente, observando todo a su alrededor, con una sonrisa en los labios.
—Me encanta tu cuarto. Y dime ¿Cómo has estado?.
Ilianovich que aún permanecía parado en la puerta sosteniendo la manija, no contestó su pregunta y cerro la puerta de golpe ,mostrando su molestia. Claramente Wendy lo noto, solo se hizo la desentendida.
—Vamos Ilianovich, ¿porque estas así? ¿acaso no me extrañaste?, porque yo sí, extrañe cada caricia cada beso que me diste, lo bien que tu y yo nos entendíamos, cuando supe de tu regreso me llené de alegría, pensé que nunca volverías—. Manifestó caminado hacia el , posando las manos en su pecho.
—Eso ya pasó hace mucho Wendy —. Los ojos frívolos de Ilianovich se posaron en sus manos tocando su pecho y después en ella.
—Pero yo no pude olvidarlo, no pude olvidarte Ilianovich —, comentó subiendo sus manos despacio hacia su cuello en forma de caricias sutiles—. Nos la pasábamos bien no te atrevas a negarlo, podemos repetirlo, no imaginas cuanto te deseo en este momento—. Dijo lo último en un susurro seductor, cerca de sus labios, Ilianovich solo la observaba, estaba provocándolo y él estaba muy lejos de caer en sus encantos.
No negaría que tuvieron buenos momentos, pero solo eso, ambos experimentaron los placeres del sexo, ambos eran inexpertos y curioseaban entre ellos ciertas cosas ,pero con su partida todo quedó ahí y para él había terminado, no quería volver a involucrarse con ella, pues para él sería solo sexo pero para ella no y terminaría dándole problemas , se encapricharía más con él y francamente no estaba para esas boberías.
Así que sacó las manos de su cuello y la alejó ,pues ella ya estaba repartiendo besos en su cuello y pecho con vehemencia.
—No vamos a estar juntos como antes, como se lo dije a Emily lo nuestro—, señaló a ambos—, ya fue, además si llegáramos a follar ,sería solo eso follar, el detalle aquí es que tu ya no lo verías como simple follada si no como algo más, ¿sabes a lo que me refiero verdad? Y así ya no sería divertido.
Wendy tragó saliva y apretó los dientes con rabia, desde cuando se volvió tan hijo de puta . Por supuesto que para ella no sería solo follar, ella quiere más que eso, ser su esposa, su vida, ser parte de su día a día y no sólo de un rato. No sabía como pero lo conseguiría. Lo prometió y lo cumpliría.
—Si tan solo lo intentaras, nos conocemos de hace mucho ,me conoces ,te conozco, ¿cual seria el problema si fuéramos algo más?. Es más seguro que funcione a que fracase, te dije que te esperaría.
—Y yo te dije que no lo hicieras, que no me esperaras. ¿Cierto o no? No se porque vienes y quieres exigir o querer atención por parte mía, cuando no la vas a tener, te soy siendo sincero después no digas que no te lo advertí.
—¿Tienes a alguien?—. En sus ojos mostraba dolor, se alejó de él y se cruzó de brazos esperando su respuesta.
Ilianovich paso la mano por su cabello varias veces exasperado.
Por que le era tan difícil de entender.
—No creo que sea de tu incumbencia—. Respiro profundo tratando de calmarse—. Mira Wendy, créeme cuando te digo que no tengo tiempo para esto y menos paciencia ,como ya fui claro , la puerta está ahí—,señaló hacia ella —. VETE —. Enfatizó la última palabra.
Wendy solo sonrió amargamente y se encaminó hacia la puerta, salió del cuarto dando un portazo.
No se quedaría tranquila hasta que él volviera a sus brazos.
A la mañana siguiente Ilianovich hizo acto de presencia en la empresa BOSKO. Acompañado de su padre para hacer su nombramiento oficial con todos los empleados que ahí laboran.
Todos estaban un tanto nerviosos pues no sabían que les esperaba al trabajar con el hijo de Ernesto Bosko, si el estar trabajando con él era realmente desastroso, pues era muy exigente y un tanto egocéntrico, eso era gracias a la mujer que tenía como esposa, solo en un par de ocasiones había pisado la empresa y con eso bastó para darse cuenta de lo desagradable y humillante que era , solo quienes estaban a su altura les mostraba respeto.
Así que en cuanto entró Ilianovich notaron el monumento de hombre que era, imponente y dominante que con tan solo su presencia intimidaba y más aún esa hermosa mirada fría e indescriptible con la que observaba a todos, provocando que bajaran la cabeza, tenían temor de perder su trabajo.
Algunas empleadas acostumbradas a tener amoríos con sus compañeros de trabajo estaban fascinadas, esperaban tener alguna oportunidad con el pelinegro, eran tan descaradas que no podían ocultar comérselo con la mirada ese traje azul marido le quedaba justo a la medida, enmarcando sus músculos que bien no eran tan grandes pero si de buen tamaño y firmeza como para que te mueras de ganas por tocarlos.
Los tatuajes de Ilianovich no eran demasiados ,pero si estaban en los lugares adecuados, dándole aires de masculinidad ,sumado a ellos los anillos de plata que decoraban sus manos en las que contaba con algunos tatuajes más, dándole un toque de elegancia y sensualidad.
Después de la presentación y nombramiento oficial cada empleado y empleada se dirigió a su lugar de trabajo entre murmullos algunos positivos y otros negativos, pero todos dirigidos a él nuevo CEO de la empresa BOSKO.
Ilianovich se dirigió a su oficina seguido por su ahora secretaria, misma que estuvo trabajando con su padre por un par de años , quien no perdió tiempo para coquetearle.
La vestimenta que llevaba puesta dejaba ver lo vulgar y poco profesional que era. Su comportamiento daba mucho de que hablar, la manera en la que le sonreía y caminaba pronto le dejaron saber a él pelinegro que intentaba seducirlo.
¡Que fastidio!
—Punto número uno ,hoy saldré temprano—, comenzó diciendo mirando la hora en su Rolex—. Punto número dos, pide que remodelen mi oficina, cambien los muebles por algo más moderno y sofisticado ,no escatimes en precios, no quiero otro color que no sea n***o, blanco y gris. No me gustan colores llamativos, ni siquiera en las carpetas —, levantó una en color rosa que estaba en una pila de documentos sobre su escritorio—. Y punto número tres, pasas por recursos humanos y pides tu liquidación, eso es todo puedes retirarte.
La forma tan fría en que lo dijo y más aún las palabras que dijo hicieron a la secretaria palidecer.
—Señor Bosko no lo entendiendo ¿hice algo malo?—. El desconcierto no la dejaba hablar.
—Sí—, contestó con calma —, tratar de seducirme cuando eras la amante de mi padre—, soltó sin pestañar, se sentó en la silla recargándose por completo en el respaldo, despreocupado.
Sorprendida la secretaria abrió los ojos, intentó negarlo, pero rápidamente Ilianovich la interrumpió.
—Y no intentes negarlo—, levantó la mano—, que ya mi padre me puso al tanto. Y aunque no lo hubiera hecho, tampoco eres mi tipo y no estoy dispuesto a vivir día a día con tus insinuaciones, no me es agradable.
Hizo un gesto despectivo —. Se te dará una buena liquidación por los servicios que le diste a mi padre, no lo busques, no lo llames y mucho menos se te ocurra hablar sobre la relación que tuvieron, si me entero que abriste la boca demás tendrás que atenerte a las consecuencias , me encargaré que en ninguna empresa consigas trabajo y te quedaras en la calle—. Sentenció por último, la mujer estaba roja de la rabia, la mandíbula le temblaba, parecía que quería saltarle encima —. No me mires así por favor —. Rio divertido —, son palabras de mi padre que mandó para ti.
La mujer soltó la pequeña libreta de anotaciones y salió de la oficina llena de coraje y vergüenza.
Ilianovich marcó a recursos humanos anunciando el despido de la secretaria y que de inmediato se encargarán se buscarle una que si estuviera a su nivel intelectual.