Entraron juntos a las cocinas, Margaret se asusto mucho al verlo manchados de sangre y el vestido de Eve roto, observo a Ivar sus manos estaban muy heridas, sin preguntar fue en busca de el botiquín. Margaret llego con lo necesario, Eve abrió el maletín de cuero y miro todos los frasquitos, cogió uno de ellos de color transparente y con las vendas le echo en las manos desinfectándole las heridas, Ivar soltó un gruñido cerrando los ojos. - Margaret podrías traerme del patio una hoja de aloe porfavor. - Margaret salió dejándolos solos, sabia que algo habia pasado entre ellos, quizá habían tenido algún infortunio con alguien pero le extrañaba. - ¿Qué estabas pensando para hacer esto? - Eve pregunto calmada, Ivar la miro fijamente. - En ella, si ella estuviera aquí todo seria mas fácil. -

