Eve estaba toda la noche despierta junto a Margaret, habia conseguido por fin remitir la fiebre pero estas sabían que volvería, Margaret abría los ojos poco a poco, estaba muy cansada y le dolía mucho todo el cuerpo. Le alegro ver a Eve ahí con ella, sabia que de esta recaída posiblemente no se recuperaría. - Margaret ¿Cómo estas? - Eve pensó que la pregunta era absurda pero no sabia que decir. - Eve mi niña preciosa … Debes buscar a Ivar, este es el momento. - Eve entendió lo que pasaría durante las horas siguientes. - Eve, debes comprenderlo, el se enfadara pero el destino os volvió a unir por alguna razón, siempre lo he pensado cuando os veía jugar de niños, como os mirabais, como peleabais y a los dos segundos es como si no hubiera pasado nada, ahora es igual, no importa los planes q

