Ada caminaba rápida a su camarote con las chicas siguiéndole detrás, estaba enfadada por un cumulo de cosas que tarde temprano estallaría, no quería hacerlo porque eran las únicas personas que tendría allí dándole su compañía. La desvistieron en silencio y la bañaron, Eve preparaba las cosas para la llegada a Irlanda, esta vez el vestido de la princesa era rosa claro, de manga larga que se ajustaba en la parte de arriba hasta la cintura y después caía con gracia alrededor de su cuerpo, la reina le habia dejado las mejores joyas de la corona para que se las pusiera para su llegada, el vestido y las joyas eran perfectas, una gargantilla de oro puro con una luna menguante colgaba de ella, con pendientes de perlas del propio mar rojo.
Cuando las chicas salieron del camarote ya casi estaba a punto de Amanecer, Eve y Rell admiraron el paisaje como lo hicieron horas antes con el atardecer, excluían a la princesa quizá sin querer, cada una estaba en una posición diferente y estaba claro que nadie vería bien si las trataba como de la realeza.
Los trabajadores del barco, posicionaban el barco para atracar, daban indicaciones recogían velas, todo ajetreados, sacando las pertenencias de la princesa y sus doncellas. La princesa se posiciono en la rampilla de salida del barco y sus doncellas detrás de ellas, con ellas habia viajado unos cinco guardias reales y un consejero que la ayudaría a llevar todo esto de forma diplomática.
Dos carruajes, esperaban por ellos, junto con guardias de Irlanda en su caballos le dieron la bienvenida a la princesa, las personas del pueblo, la saludaban y vitoreaban maravillas de ella, se comentaba lo hermosa que era, hablaban de herederos, cosa que a Ada la agobio, saludo a la multitud y entro en el carruaje rápidamente.
- Señora, tranquila, estamos con usted, no se preocupe, seguro que es un buen hombre. - Rell habia cambiado a forma en que se dirigía a ella, debido a su cambio y Ada lo noto. - No me llames así, somos amigas … Yo solo estaba nerviosa y lo pague con vosotras. - Lo entendemos Ada, todo saldrá bien. - Eve le sonrió a su amiga y esta se la devolvió con sinceridad.
Las chicas admiraron el paisaje, estaba nublado y se esperaba que lloviese, estaban preparadas, así que sacaron una capa de terciopelo azul para colocársela a la princesa, ellas debían esperar a la presentación, aunque les habían avisado y se habían puesto vestidos de gruesa tela el frio se notaba en el ambiente. Ada estaba nerviosa, ni siquiera habia ido a recibirla en su llegada como cortesía, habia mandado a los soldados en su honor y eso aumentaba sus pensamientos de que no saldría bien.
En cambio, Eve admiraba el paisaje, bosques, vegetación, flores, todo lo que recordaba de este sitio no le hacia justicia en absoluto, vieron como el bosque se hacia poco abundante hasta desaparecer, el camino continuaba con una pequeña pendiente que daba a un camino de piedras, donde ya se podía ver el gran castillo de piedras, Eve no recordaba este sitio, este no era el castillo donde ella se habia criado, eso la puso nerviosa.
El castillo estaba edificado en una gran roca sobresaliente , quedando el castillo en lo mas alto, al pie del acantilado un prado lleno de vegetación, donde se veían a hombres entrenarse en combate, el filo de las espadas chocando se oían de lejos. Al final de ese prado el mar chocaba fuertemente sobre las rocas, era un lugar de aspecto frio pero cálido a la vez, el carro se paro en una gran plaza donde personas paseaban y cruzaban hacia los caminos, de esta salían varios caminos, uno sabia que se dirigía al gran prado que habían visto antes, le dio mucha curiosidad hacia donde llevaba el camino que bajaba hacia el lado contrario, esperaba que tuvieran la oportunidad de descubrirlo.
Tenían preparados varios caballos para nosotros, pues aun quedaba cruzar un gran puente de madera que unía la tierra con esa gran roca donde se erguía el castillo, Eve quedo maravillada por la gran estructura que habían conseguido construir, se montaron en los caballos, para por fin llegar al castillo.
Cruzaron el puente y subieron una pequeña cuesta y ahí estaban, todos los sirvientes y la corte esperando a su futura reina, mientras bajaban de los caballos y colocándole bien la capa y el vestido a la princesa, el Rey salía por la gran puerta de madera para recibirlas, Eve se quito rápidamente de en medio, colocando también su vestido y posicionándose detrás de Ada, esto hizo que el rey se fijara en ella.
Ivar observo a la chica con detenimiento, su vestido rojo se habia descolocado y ella elegantemente se lo habia corregido, su pelo suelto le llamo la atención, no sabia diferenciar de castaño o n***o, la miro a los ojos diría que eran color miel, no se apreciaba si no te fijabas bien, tenia una belleza natural y especial, una vez conoció a una niña así, que nunca mas supo de ella, ¿Seria ella? la curiosidad empezaba a no dejarlo reaccionar, Eve estaba nerviosa, veía como fijo su vista hacia ella ¿La habría reconocido?
Lo miro solo un momento y estaba casi igual que lo habia recordado pero se le notaba el paso en el tiempo, sus rasgos estaban mas marcados, su barba abundante lo hacian mas serio y respetuoso, seguía igual de guapo y atractivo, Eve le quito la mirada haciéndolo reaccionar.
Ada se dio cuenta que no la habia mirado todavía ni un segundo, sabia que miraba detrás de ella y a Eve, sabia que esto podría pasar y mas si lo que habia contado era cierto, si la habia reconocido. Su cabreo iba aumentando hasta que el poso sus ojos en ella, sitio algo que nunca habia sentido, era un hombre muy atractivo su belleza estaba clara, sobresaltaba ante los demás, su cabreo se habia desvanecido por completo y eso significaba que caería rendida a sus pies si el se lo pedía.