Capítulo V

1031 Words
Luego de unas semanas y de juntar el coraje suficiente como para ir de nuevo al bosque y ver al chico sonrisas, si le puse así ya que eso es algo que hace mucho, sonríe por todo y me hace sentir extraña cada vez. Me dije a mi misma que volvería, además quiero saber si su poción funcionó, ya que para él parecía ser muy importante. Llegué al claro volando para tener una mejor vista y asegurarme de antemano que esté ahí, pero no estaba, bajé y me senté en uno de los troncos, era más que obvio que no iba a estar acá siempre, al igual que yo salir debe ser difícil y no siempre podrá hacerlo, suspiré un poco decepcionada, esperé un rato más, pero me di cuenta que no llegaría, así que tomé el camino de nuevo a casa, pero esta vez quería hacerlo caminando, así el viaje sería más interesante. Me encontré con una tierna ave, ella al verme se acercó un poco curiosa, así que decidí hacer uso de mis poderes y practicar un poco, las aves son seres muy inteligentes y tiene la capacidad de poder ver más allá de nosotros. - Hola - Le dije de forma amistosa acariciando su bello pico del tamaño de mi cabeza. - Hola pequeña, ¿Qué haces lejos del Valle Soleado? Este lugar es peligroso para un pequeña Hada como tu. – Su voz era hermosa, parecía como estar en un sueño, la ternura en sus palabras me hizo darle un pequeño abrazo. - Vine a ver a un chico, pero no lo encontré – Dije desinteresada mirando el piso. - Con que un chico ¿He?, si lo viniste a ver hasta aquí debe ser alguien muy importante para ti. – Dijo con una voz picara y yo negué inmediatamente. - No, nada de eso, solo tenía curiosidad de saber si funcionó algo que trataba de hacer y yo le di una ida, eso es todo. – No soné muy convincente, ni yo me lo creí, pero esa era la verdad. - Ya veo, solo eso. – Dijo con clara voz de burla – Yo creo que deberías venir los jueves, me pareció haber visto a un pequeño duendesisho por aquí esos días. - Yo no he dicho que fuera un Duende – Dije sorprendida al ver que ella sabía a quien había venido a ver. - No es necesario, puede verlo en tu corazón – Dicho esto tomó vuelo dejándome con clara duda que no sabía de qué estaba hablando, ¿Cómo que en mi corazón? De seguro se habrá confundido. Sigo caminando por el bosque recordando que me dijo que lo vio por allí los jueves, hoy es viernes, que tonta tendría que haber venido ayer, pero que apuro tengo, ni que estuviera deseando verlo, la imagen de su sonrisa apareció en mi mente y me ruboricé de inmediato, no logro comprender por que siento estas cosas, ese chico Erick me hace sentir cosas que no había sentido nunca, eso me preocupaba. Sin darme cuenta ya había llegado al muro del reino, me escabullí por mi lugar secreto y salí en el bosque interno, una voz llamó mi atención y me acerque a una parte donde el bosque daba a un lago, veo a uno de los chicos que atrapé en mi trampa y rio por lo bajo al recordar la imagen de él colgando del árbol y sus gritos desesperados. Su voz me saca de mis momentos felices para prestarle atención, afino el oído y escucho como practica una declaración de amor, mis ojos estaban lo más grandes que podían al escuchar el nombre de una de las chicas que viven cerca de mi casa, con que ella es tu amor secreto, las cosas que uno se entera por ser sigiloso y metiche, ahora tenía una carta que podía usar para librarme de ellos. Salgo de mi escondite y aclaro mi garganta para que se de cuenta que estoy viéndolo. - Zuni ¿Qué … que haces aquí … yo hee tu … ¿me escuchaste? – Pregunta con su voz temblorosa, bueno es que no solo la voz le temblaba. - Sip, escuché todo – Dije muy orgullosa de mi y mirando mis uñas sitiándome superior. - No puede ser – Se notaba molesto y avergonzado. - ¿Qué es lo que quieres? Porque sé que algo quieres a cambio de cerrar la boca. – Muy bien, por fin deja relucir algo de inteligencia, eso es lo que estaba esperando, que solito se diera cuenta. - Bueno ya sabes, quizás ya es momento que se vallan olvidando de aquella pequeña cosita que les hice y me dejen en paz. – Dije restándole importancia ya que sabía aceptaría sin dudar. - Esta bien Zuni, trataré de que los chicos se olviden, pero Jack sigue muy furioso, se sintió tan humillado que solo quiere vengarse. - Dile a ese tal Jack, que se puede olvidar de la venganza, ya que podría sufrir una humillación mayor, que no se olvide que yo siempre estoy a un paso adelante. – Él abre y cierra la boca para decir algo, pero creo que se acaba de dar cuenta que tengo razón. - Bien tenemos un trato – Dijo cuando logró sacar palabras de su boca y se dio vuelta para marcharse. - Ha no, no es así como así, el trato hay que cerrarlo como se debe – Dije volado hacia él mientras me miraba confuso. Miro mi mano escupiendo en ella, se la estiro con una gran sonrisa y veo su cara de completo asco ¿Qué? ¿Esto no es lo que ellos hacen? Yo lo he visto siento de veces. – Que niña tan rara que eres – Dijo escupiendo en su mano y estrechando la mía. – Ahora si es un trato – Dije más que feliz y satisfecha por el negocio que había hecho. Sin más me fui a mi casa, con la sola idea de pensar que iba a hacer todos estos días, para que se pasaran rápido y llegara pronto el próximo jueves, no sé por qué pero estaba muy ansiosa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD