Capitulo 5

1359 Words
— No te tomare en serio hasta que quites los cuadros... siento el chantaje en mi espalda — no daré mi brazo a torcer. Ella le hace un gesto a Lucas, que no muy convencido comienza a sacar cuidadosamente los cuadros. — Solas — aclaro. Esta vez Lucas reclama un poco, pero al final se va susurrando a regañadientes algo que no logro entender, pero que le saca una risa a Margaret. — No voy a interrumpirte — le digo para que comienza a hablar —, entre antes termines antes me voy. Ella toma varias respiraciones, y parece ordenar sus ideas antes de comenzar a hablar. Una parte de mi quiere hacer un montón de preguntas, para saber cada detalle de una historia que ahora solo tiene una versión. La otra parte de mí, la más resentida, quiere mandarla a la mierda y no volver a mirar atrás. — Mi historia con tus padres inició hace muchos años — comienza —. Los tres teníamos de esas amistades que no importa el tiempo o la distancia... nunca se rompe. «Conocí a tu padre el primer año de universidad, en una de mis clases. Tu madre, era mi compañera de cuarto. Nos volvimos los mejores amigos rápidamente y sin darme cuanta, tu padre y yo comenzamos una relación... una bastante alternativa para esos años, pero se podría decir que éramos novios no exclusivos» «Bueno... era yo la que tenía algo con otros, él siempre tuvo esa vena más monógama, pero no le complicaban mis preferencias... y al final termino agarrándole el gusto» «Eva siempre se sintió atraída por él, pero nunca hizo nada, y a él también le atraía ella, pero no lo suficiente como para hacer algo. Deberías haber visto sus caras la primera vez que los pille juntos, creo que ninguno se esperó que sugiriera unirme a ellos» Ella se ríe, recordando un relato que ninguna hija quiere escuchar de sus padres, mucho menos de tres de ellos. Ahora podía comprender porque siempre había sido tan natural hablar de sexo para mis padres, nunca había sido un tema tabú, prohibido o pecaminoso. Siempre lo incluyeron a mi vida como algo natural dentro de la vida de una persona. — Todo iba bien entre... todos — dice para que entienda que su relación de tres no fue cosa de una vez —, yo me gradué un año antes. Así que ese último año de universidad para ellos sirvió para que su relación se volviera más íntima. «Y para mí... fue idóneo para conocer a otras personas. Para cuando ellos terminaron la universidad yo ya estaba casada con mi primer marido, un idiota del que no vale la pena hablar y que por suerte duro poco... pero que me dejo un dinero suficiente para comenzar la galería — dice orgullosa de su fugaz unión —. Luego tus padres se casaron, todo era nuevo para ellos y estaban tan enamorados que nos distanciamos un poco» «Un verano decidimos reunirnos, para unas vacaciones como en el pasado, yo estaba soltera y todo parecía perfecto. La cosa se salió un poco de control, y yo terminé embarazada» «No fue algo planeado... Al menos no de mi parte — ¿Qué?, quería preguntar, pero dejé que siguiera hablando —. Tu madre creyó que lo hice, pero tu padre siempre confió en mí. Sobre todo, por la forma en la que entre en pánico. Tengo un problema de coagulación, así que no podía tomar anticonceptivos tradicionales o una pastilla de emergencia, mucho menos algo más fuerte. La única forma de solucionarlo...» — Para librarte de mí — la interrumpí por primera vez. En realidad, no me importaba que hubiese pensado en el aborto. Lo que me encabronaba era que, por culpa de ella, y su falta de sentido común, o conocimientos de genética, yo pase un momento nada lindo después de tomar una pastilla del día después. De haber sabido lo que me causaría, habría tomado otras precauciones. —... era ir a una clínica —continúo hablando, pero sin mirarme —. Nunca me imaginé estar embarazada, siempre creí que sería una madre horrible, pero tu madre... En cuanto dije que tomé una hora en la clínica ella se puso como loca, no era una próvida, solo... la destrozo saber que yo eliminaría algo que ella llevaba años buscando con tu padre. «Ya ni recuerdo de quien fue la idea, pero al final de ese día acordamos que yo tendría al bebé... y ellos lo criarían... te cuidarían» «No mentí o exagere cuando te dije que nunca me imaginé siendo una buena madre, jamás creí tener la oportunidad de tener un hijo, pero ahí estabas tú, siendo... real» Creo que esperaba que sus palabras me conmovieran o ablandaran, sin embargo, eran todo lo contrario. Yo solo podía recordar a la tía Maggie, y en las veces que desee que ella fuera mi madre, porque era más cariñosa, divertida y comprensiva que mi madre. No es que Eva fuera mala cuando era niña, simplemente nunca sentí una conexión real con ella, siempre fui más cercana a mi padre. Puede que en un comienzo ella quisiera criar a la hija de otra mujer como suya, pero al final no fui suficiente para ella, ahora entendía que ella solo se quedó y me quiso por mi padre y en cuento él no estuvo en este mundo, yo ya no era relevante. — Así que solo me... ¿Tan simple fue entregarme? — Claro que no, ¿Por qué crees que compre un apartamento en Texas? Necesitaba estar cerca de ti. Obviamente tú no lo recuerdas, pero viví ahí todo tu primer año. Creamos un vínculo muy lindo, cada noche tu padre tenía que llevarte donde estaba para que te diera pecho y te durmieras y se llevaba la leche para el día siguiente. Claramente no recordaría algo que paso cuando yo apenar había nacido, pero le creí... por algo que aún no comprendía le creí, e internamente se lo agradecí. Era un lindo gesto considerando la aversión que tenía a lo bebé. — Luego me di cuenta de que estabas en un buen lugar, que ellos te darían la familia que necesitabas, y pude volver a mi vida sabiendo que recibirías el amor que merecías. Puede sentir su honestidad, y la verdad es que fue así. Fui una niña amada y consentida en todo lo que mis padres me pudieron dar. Solo después de la muerte de mi padre fue que tuve necesidad de dinero o amor, quizá por eso fue tan chocante y traumático para mí el abandono de mi madre. Era algo que jamás me habría esperado. — ¿Por qué dejamos de visitarte si todo era tan perfecto? — era la primera pregunta real que le hacía y una de las pocas de las que necesitaba una respuesta. — Perfecto... —dice la palabra como si fuera un insulto —. No era perfecto — confiesa —, solo obtenía lo suficiente de ti para seguir adelante. Nunca creí añorar tanto la risa de un niño en mi vida, hasta que me vi a mí misma viendo videos tuyos antes de dormir... cada noche, hasta el día de hoy — Aun no respondes... — Por 8 años todo funciono, pero una tarde querías unas pinturas, y tu madre dijo que después de comer, pero tú no comiste. Luego fuiste a la casa principal y me las pediste a mí, obviamente de las di sin preguntar nada y... todo se fue a la mierda. «Tu madre no paraba de gritarme, que ella era tu madre, que yo no tenía ni un derecho a nada sobre ti. Tu padre intentaba calmarla, y tu... Tu solo llorabas sin entender que pasaba, hasta que gritaste que desearías que yo fuera tu madre y que ella se muriera, por suerte tu padre detuvo su mano antes de que tocara tu rostro o yo la habría matado» «Pero ya no importaba mucho, fue el último verano que vinieron» *** Espero que estés disfrutando de esta historia No olvides comentar y dejar tu voto ❤❤❤
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD