- ¡Abre rápido mujer! ¡estos tacones me están matando! – Gritó Cassandra quién llamaba a mi puerta. Me esperaba para ir al club conmigo. - ¡Ya voy! – Me puse mi atuendo usual para hacer el show, ya no tenía caso que me vistiera de otra manera. Dante sabía a qué me dedicaba, no le sorprendería verme vestida así, aunque de igual forma, ni creo que me vuelva a mirar. Desde que le dije eso, no me volvió a dirigir la palabra. Me lo crucé un par de días después y lo saludé alegremente, esperando que hubiera olvidado lo que le dije, pero pasó a mi lado ignorándome y eso es lo único que hace al verme, ignorarme y eso me duele. Quiero que me mire, quiero que me sonría de nuevo. No hago nada más que pensar en su sonrisa, en su cabello perfecto, en sus ojos verdes… ni pude intentar salir con él, me

