Más roces con Dante Caminamos por las calles, estaban muy llenas, sobre todo de tipos y nos quedaban mirando todos, creo que no es usual ver caminar a gente como nosotros por ahí. Ellos iban haciendo bromas de todo lo que veían, especialmente Guillermo, quién era el más bromista de los dos. Andrés, era un poco más callado, pero aparentaba ser un chico dulce, se nota en su mirada. Llegamos en menos de cinco minutos, sí era muy cerca. El billar era gigante, tenía muchas mesas, se veían a través de las puertas de vidrio. No había alguien que lo escoltara como los otros lugares. Lucía normal, tampoco era la gran cosa, estaba lejos de serlo. Por lo general, este tipo de lugares son así. Me quedé mirando desde afuera, detrás de Jero, por si pasaba Dante no me viera. - Baby, ¿No vamos a entra

