Isaac. —¿Ya puedo ver?. —Si, pase... —tomo agua viendo el trabajo que acabo de terminar, todo un enrejado para que los gatos de la chica no salgan—. Voy juntando mis cosas. —¡Wou, que lindo que quedó Isaac, gracias!. —De nada. —junto mis herramientas en las cajas y las subo al auto—. Bien... —con mi cuaderno y las boletas a mano la miro—. Le queda millón y medio para abonar, hizo entrega de medio millón. —Si, aca tengo, cuenta por favor. —cuento la plata y la meto a una cartuchera que la tengo para guardar la plata de los trabajos. —Esta todo, ya le hago la boleta. —Voy a recomendarte con mi hermano que quiere unos trabajos. —Cuando me recomiendan, al que me hace el favor le hago un descuento en el siguiente trabajo del veinticinco por ciento. —Woouuu siiii, te recomiendo asi te l

