Capítulo 5

1406 Words
Capítulo 5 AXEL No pude hacer nada, ante las súplicas de Danna y de mi amigo Tony. Al día siguiente de la recepción de Vale, volví al pueblo con ellos y era demasiado raro estar ahí. Recuerdo que la última vez que estuve cerca de las cabañas, fue cuando fui a casa de Asereth para la fiesta de despedida de Vale y de eso, había pasado mucho tiempo. El tiempo pasaba muy rápido para todos y ahora aquí estaba, en el lugar que hace 4 años me cambió la vida y más que nada, dónde viví los mejores momentos de mi existencia. Mi hermana Elisa, se dio cuenta de mi sentir y se acercó a mí para abrazarme, estando ambos en la recepción de las cabañas. —Axel, sé lo mucho que te duele volver aquí—me dijo—no es fácil. Ahora menos, porque Vale está con Charles y todo este lugar te la recordará por siempre. —Sí, Elisa. Aquí se empezó a escribir nuestra historia de amor—respondí abatido—aquí fui muy feliz con la mujer de mi vida. —Lo sé, hermanito. Pero, ahora ella es la mujer de la vida de alguien más y por mucho que te duela, debes soltarla—me aconsejó Elisa—en tu tiempo con ella, nadie se interpuso y debes respetar la relación de ella con Charles y siendo sincera, él es un tipazo. —Se nota por la manera que trata a Vale y aunque me esté muriendo por dentro, espero que la haga muy feliz. Vale se merece tener toda la felicidad completa y no sólo parte de ella—abracé nuevamente a mi hermana—y, por otro lado, sirvió volver. Me doy cuenta que esto es lo tuyo, Elisa. Has resultado una gran administradora para las cabañas. —Y aquí no terminan las sorpresas, pero lo demás ya lo sabrás a su debido tiempo. Sólo te daré una pista, yo seguí estudiando en línea. A lo mejor, por eso he sido una muy buena administradora. No podía esperar menos de mi hermanita. Ella siempre me sorprendía, era fuerte, inteligente y muy valiente para enfrentar lo que se viniera en la vida. No me puse a pensar en todo eso cuando le encargué las cabañas para que administrara mi parte y ahora me daba cuenta que, ella había sacado lo mejor de esa situación. Este lugar estaba cada vez mejor, todo estaba más hermoso que la última vez que estuve aquí, aunque cambiaría todo eso por un segundo más con mi Vale y justo cuando me preguntaba si ella vendría o no, ella y Charles entraron por la puerta de recepción. —Buenos días—saludaron ambos—necesitamos una cabaña para instalarnos dos noches. —Buenos días, chicos—saludé—claro, ahora Elisa les dará una ocupación. Sólo que no sé si este lugar, sea lo suficiente para un príncipe de Mónaco. —Será lo suficiente cualquier sitio—dijo Charles—mientras en él esté mi princesa. Elisa, lo que tengas disponible para pasar las dos noches, estará bien para nosotros. —Claro, Charles. Pero, eso no quiere decir que no les voy a buscar lo mejor que tenga—dijo mi hermana—tomen asiento, por favor. —Volvemos en un rato, Elisa—dijo Vale—vamos a caminar. Quiero mostrarle todo a Charles. —Claro, vayan y bienvenida de vuelta, Vale. Vale se fue con Charles y al quedarme solo de nuevo con mi hermana, ella me reprendió por la forma en la que me comporté con Charles. Yo no lo había dicho en un mal plan, pues sé que la realeza no se queda en sitios como el pueblo, pero me daba gusto que Charles lo hacía solo para estar con ella. Él estaba haciendo bien las cosas, estaba valorando y cuidando de lo que alguna vez, cuidé yo con todo mi corazón. Me fui a hospedar yo también a una de las cabañas y después fui a comer al restaurante y era como si la vida se propusiera que me encontrara a Vale con Charles, ellos también estaban comiendo en el restaurante de las cabañas y estaban muy contentos. Charles, sacaba un lado de Vale que yo jamás conocí. Ella estaba jugando divertida con él y ambos sonreían muy enamorados, lo envidiaba demasiado por un lado y por el otro, estaba agradecido que hubiera llegado a la vida de Vale para hacerla vivir de nuevo. Estaba muy pensativo cuando Tony, llegó a sentarse conmigo y no me di cuenta hasta que él ordenó su comida. —No te castigues, Axel—dijo mi amigo—ellos también tienen derecho de venir a comer aquí. Vale sigue siendo dueña de este lugar, así como Danna y como tú. —No lo hago, amigo. Pero, es como si la vida se propusiera que la viera dándose amor con Charles—respondí muy triste—me da gusto por ella, pero me da pena por mí. Por haber sido el imbécil que la dejó ir. —Ella tarde o temprano tenía que vivir, tenía que crecer y eso me temo que algún día le haga falta a Danna—admitió Tony—ella no ha vivido la vida de una chica de su edad como Sofía y como Vale y espero que un día, no me reproche todo eso. Después de lo que dijo Tony, me quedé un poco más tranquilo. Él tenía razón, Vale tenía que vivir y lo ha hecho, ha terminado su carrera y tiene un gran futuro por delante. Alguien como ella, merecía lo mejor de lo mejor y no vivir el resto de su vida oculta en este pueblo. Por si fuera poco, había encontrado al hombre que la ama y lo que son las cosas, la chica que siempre quiso pasar desapercibida, ahora estaba en la atención mediática por ser la novia de un príncipe. —Danna, te ama amigo—dije convencido—ella nunca se podrá arrepentir de la vida que ha tenido contigo. Ella pudo elegir otro destino y ha elegido estar contigo. Tienen una hermosa niña y están en espera del segundo ¿se puede ser más feliz? —Para nada, amigo. Vamos a terminar de comer y nos vamos, Danna nos espera en el hospital del pueblo, para que tanto Vale como tú vayan a ver a Suzette. —Claro, amigo. A eso es a lo único que volví a darle el perdón a la mujer que me arruinó la vida para que pueda esperar su muerte en paz. Tony no me dijo nada ante lo que dije. Nos fuimos al hospital y llegando pensé que Danna saldría a decirnos que podíamos ver a Suzette, aunque Vale y su chico aún no habían llegado. Pero, no fue así. Danna si salió a decirnos algo o al menos lo intentó, ella estaba demasiado afectada por la situación. —Chicos—nos dijo a ambos—qué bueno que están aquí. Estaba desesperada llorando a solas. No puede por hoy, nadie más ver a Suzette. Ella no está bien, convulsionó hace un rato y le han aumentado la dosis del sedante. No quiero que sea tarde y que Vale y tú Axel, no se puedan despedir de ella. —No te preocupes Danna, yo vine de regreso a este lugar para ver a Suzette y para perdonarla—dije convencido—no me iré sin hacerlo. Eso te lo prometo y sé que Vale pensará lo mismo. —Gracias, Axel—respondió Danna—sé que ella no se ha comportado bien con ustedes y aunque tampoco lo hizo conmigo al principio. No quiero que siga sufriendo así y ruego porque ahora que se sienta perdonada por ustedes, ella pueda partir en paz. Ya pagó todo lo que ha hecho en vida. No respondí nada ante lo dicho por Danna, tampoco aguanté estar más en el hospital. En mi mente había una revolución y quería irme a un lugar a donde pudiera llorar en paz. Por eso tampoco esperé a que volviera Vale, me fui a las cabañas y de ahí tomé una lancha para ir a la casa del lago. Dudé si entrar o no, pero al final lo hice. Entonces volví 4 años atrás a los mejores días de mi vida y dejé que la depresión y el dolor me llegaran de golpe.
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