Capítulo 2

1419 Words
Capítulo 2 AXEL Aunque me debatía entre ir o no a la fiesta de graduación de Vale y de Sofía, terminé haciéndolo, ya que tenía poco viviendo en la ciudad y aunque Vale no lo sabía, la había estado viendo de lejos por un tiempo. Sólo que hasta hoy se había confirmado lo peor, que ella no estaba sola. Me había tocado verla solo con Sofía y con Max, pero ahora saber que ella está con ese tal Charles, me tiene preocupado de verdad y por primera vez empiezo a sentir que falla mi seguridad, al pensar que pudiera no recuperar a Vale jamás. Tony, se acerca a mí apenas entro a la fiesta y vamos a la barra para que nos sirvan un trago. —Axel, pensé que no vendrías amigo—dice Tony—sé que esto, debe ser lo más difícil del mundo para ti. —Lo es, Tony—admito derrotado—pero, son sentimientos encontrados ¿sabes? Por un lado, me alegro de ver una Vale más segura de ella misma, más llena de vida y nada que ver con la tristeza que tenía antes cuando vivía con Suzette. —No, ya no es la misma de entonces—coincidió Tony—pero, era lógico que ella tuviera que cambiar. Ya no es aquella chiquilla que era entonces, ya es toda una modelo y debe tener seguridad en ella misma o no triunfará nunca en esa profesión. Danna me dijo que ha ganado un premio para ir a grabar un comercial de un perfume a París. —Sí, lo mismo me comentó Sofía. Amigo, tú que lo sabes todo por medio de Danna y no me vas a decir que no, quiero que me digas la verdad ¿hace cuanto que ella está con ese chico? Y no quiero que me digas que te has enterado hace poco porque eso no te lo crees ni tú. Tony se quedó callado, pensando en lo que le pregunté y sé que dudó antes de decirme la verdad. El pobre estaba entre la espada y la pared, ya me imagino que había sido Danna quién le dijo que no me dijera nada de lo de Vale y Charles, pero finalmente todo sale a la luz y tarde o temprano yo iba a saber que ella está con él. —Tienen cerca de 3 años de novios—dijo Tony soltando el aire retenido en sus pulmones—lo siento mucho, Axel. Creo que te has tardado demasiado en buscar a Vale. Era lógico que ella iba a seguir tarde o temprano, su vida sin ti. En ese momento ordenamos las bebidas en la barra y cuando nos las dieron, salimos a fumar un cigarro a la terraza de la casa de Sofía. Ahora podía ver que Vale, la había pasado muy bien aquí, es una casa hermosa y en un lugar privado y lleno de lujos. Me alegraba por ella y porque al fin, estaba viviendo la felicidad que se merecía y la cual no había podido experimentar. —Amigo, tú que lo sabes todo por medio de Danna ¿qué tan serio es lo de ellos? —pregunté con miedo a lo que me fuera a decir Tony—se nota que Vale lo quiere. —No lo quiere, lo ama y como te dije te has tardado en buscarla. Debiste hacerlo hace muchos años, ahora puede que ya sea tarde—Tony tomó aire—la familia de Charles adora a Vale y ella se ha ido varias veces con él a Mónaco, los reyes están encantados con ella. —¿Reyes? —pregunté sorprendido—ya entiendo, creo que por eso se me hace conocido Charles. Es el príncipe de Mónaco. No pues, esto está más que perdido. Pensé en voz alta y dije mi sentir. Mi amigo me dio una palmada en la espalda en señal de apoyo, algo que yo agradecí. Me sentía muy mal anímicamente, sentía miedo por primera vez en mi vida, miedo a que Vale se quedará con ese chico y no conmigo. Después de todo una mujer como ella, lo menos que se merece es un príncipe como él y no un estúpido como yo, que la dejó ir y le rompió el corazón en mil pedazos. —Axel, sé que te mudaste a esta ciudad por ella y entiendo que quieras luchar por recuperarla, pero sabes lo que pienso. Debes hacerlo a la buena o no valdrá de nada, ella tiene que vivir su relación con Charles. —Tienes toda la razón amigo, no pienso intervenir—admití—sólo quiero que ella sea feliz. Por cierto, Elisa me ha dicho que Suzette se está muriendo ¿qué hay de cierto? Yo no le creo nada, pues cuando me fue a ver hace 3 años en el estreno de la película, me dijo que estaba muriendo y no le creí, eso sí se veía fatal, parecía una momia. —Suzette, ¿está muriendo? —preguntó Vale a quien no vimos llegar ni Tony, ni yo—no lo sabía. Pero, cada quién tiene lo que se merece. —Sí, ella está muriendo y esta vez es de verdad—dijo Tony—Danna ha estado yendo a cuidar de ella y ha terminado mal emocionalmente. Suzette ya no se mueve por ella misma, está en una silla de ruedas y el tumor la hace a veces decir cosas que no van. —Quisiera decir lo siento—dijo Vale—pero, no puedo. A ella solo le espera el caldero del diablo. Me quedé callado viendo a la nueva Vale, ella no solo estaba muy cambiada por fuera, también lo estaba por dentro. La antigua Vale, nunca hubiera dicho nada como aquello, pero esta hermosa chica frente a mí, parecía no ser la misma en absoluto. Tony, nos dejó a solas y ella se acercó a mí. Yo me asomé por la terraza en busca del tal Charles, no quería que fuera a armar un escándalo por ver a Vale conmigo, ahora ella era su novia. —Axel ¿me la firmas? —me entregó mi película—por favor. Ya que eres famoso, no puedo perder la oportunidad. —Claro, Vale—saqué mi pluma y se la firme—espero que te gustara mucho. Una promesa siempre es una promesa y te la he cumplido. —Me ha encantado, la hemos visto muchas veces Sofía y yo—confesó—dicen que recordar, es volver a vivir. Es genial, Axel. Te dije siempre que lo tuyo era el cine. —Siempre lo supe, pero fuiste tú la que me hizo verlo. Gracias, Vale. Sé que ya no estamos juntos, pero fue tu amor, la inspiración que necesitaba para luchar por mis sueños y lo he conseguido, ya soy un director de cine. —Sí Axel, estoy muy orgullosa de ti—dijo tiernamente—te ves diferente, te han sentado bien los años. —Tú estás preciosa. Y yo, no puedo decir mucho a mi favor. Ya tengo mis 37 años y ya me han salido mis primeras canas—me reí—pero tú, estás en el mejor momento de tu vida ¿eres feliz, Vale? —Soy muy feliz, Axel. He vivido muchas cosas en este tiempo, ya terminé mi carrera el día de hoy y estoy dispuesta a tomar cada oportunidad que tenga en mi vida profesional. Quiero ir a París a grabar ese comercial y después a donde me contraten—dijo muy contenta—sólo que no puedo negarte que fue, muy difícil seguir sin ti. —Para mí también lo fue, siendo sincero había días que no quería existir porque no estabas conmigo. No sé de donde saqué la fuerza para seguir adelante y más de una vez, quise atentar contra mi vida, de no haber sido por Asereth yo… —No lo digas, Axel. Vale se lanzó a mis brazos y empezó a llorar al escuchar de mi propia voz, lo que intenté hacer al quererme quitar la vida. Ella lloraba desconsolada y yo, sentía que volvía a la vida con ese simple abrazo que encerraba todo para mí, más que haberla tenido en la cama o más que un beso. Abrazarla llenaba mi vida de más de mil maneras, lloré con ella y después los gritos de la fiesta, nos hicieron separarnos abruptamente. Nos asomamos por la terraza y vimos que Danna yacía inconsiente en el suelo.
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